Responsables

La jueza Fanny Canessa se expidió. Pero su fallo, que debe ser respetado y acatado como todo pronunciamiento judicial, despierta más interrogantes que certezas y tiene gusto a poco a la hora de explicar el sonoro escándalo de los casinos municipales de Montevideo durante la administración Arana, el mismo que costó millones y millones de dólares que los contribuyentes capitalinos tuvieron que pagar con más impuestos y menos servicios y obras.

Después de años y años de trabajo, la magistrada ha desestimado el pedido de procesamiento del ex intendente Mariano Arana, la ex secretaria general de la comuna, María Julia Muñoz, y el ex director municipal Alberto Roselli. A su juicio, toda la maniobra, de principio a fin, fue perpetrada únicamente por el ex jerarca Juan Carlos Bengoa, a quien Canessa atribuye todos los males para, al mismo tiempo, exonerar de toda responsabilidad al ex intendente viajero y su corte.

Arana, Muñoz y Roselli han respirado aliviados. Y con ellos muchos en el Frente Amplio, ya que no pocos se habían empezado a hacer a la idea de ver a este trío tras las rejas.

Lo que no parece es que el sistema político y la opinión pública hayan leído con cuidado el fallo de Canessa. Después de todo, en él la jueza está lejos de exonerar de responsabilidad al ex intendente viajero, a su mano derecha y al ex director Roselli.

Leamos con atención. "Bengoa engañó a sus superiores (…) al punto que omitieron actuar con la debida diligencia en el contralor del subordinado", dice la jueza en su fallo.

¿Qué quiere decir la jueza? Fácil. Para ella Bengoa fue el cerebro detrás de la maniobra, pero Arana, Muñoz y Roselli "omitieron" proceder como debían y no controlaron al ex director de Casinos Municipales. ¿Y entonces? ¿Tienen o no responsabilidad, si no por acción por clarísima omisión, en este caso? ¿Para qué están un intendente y su secretaria general si no es para controlar a los hombres de su confianza que designaron para hacerse cargo de tareas que consideran clave?

¿Debieron o no controlar a Bengoa? Está claro que sí. ¿Lo hicieron? El sentido común y hasta el fallo de la jueza dejan claro que no. ¿Y entonces? ¿No tienen acaso responsabilidad? ¿Es que acaso Bengoa era tan tremendamente hábil que fue capaz que hacer lo que hizo sin que ninguno de sus superiores se percatara siquiera de ello? ¿No se dieron cuenta de nada? ¿Nunca? ¿Ni siquiera cuando el Tribunal de Cuentas de la República les observó sus decisiones y les señaló lo que estaba mal? ¿Ni eso vieron?

Un jerarca puede ser responsable por acción o por omisión. La jueza Canessa afirma en su fallo que Arana, Muñoz y Roselli no lo fueron por sus actos, aunque deja meridianamente claro que omitieron controlar con la diligencia debida. La diligencia que los contribuyentes deben exigir de aquellos funcionarios a los que pagan sus salarios.

Entonces, digo yo, ¿qué festejan? Debe ser la libertad. Porque responsables, queda claro, que son.

elpepepregunton@gmail.com

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