La vuelta de uno de los maestros del terror

Estreno. "Atrapada" es el primer largo de John Carpenter en una década

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THE NEW YORK TIMES | J. ZINOMAN

Diez años atrás, en el set de rodaje de "Fantasmas de marte", un gran romance murió para el director John Carpenter. Fue una situación muy dura. Su estrella, Courtney Love, fue reemplazada justo una semana antes del comienzo del rodaje.

Tras haber escrito el guión, compuesto la música y preparado su trabajo como director, Carpenter estaba cansado hasta los huesos. Y fue exactamente en el medio de la filmación de una escena que se le apareció una idea clara: "No la amo más". Al decir "La" se refiere a las películas. A sus sesenta y tres años, Carpenter habla como un personaje de un western, el género que debe estar más cerca de su corazón aunque sea considerado como uno de los mayores directores de terror de todos los tiempos. Sus créditos incluyen Halloween (1978) y La cosa (1982). Que se refiera a las películas como una mujer es menos sorpresivo que cuando decidió que ya no las amaba más. Renunció. "Estaba desgastado", dice entre pitadas de cigarro y hablando a través del Skype en su casa de Los Angeles. "Fui golpeado muy duramente".

Con su nueva película, Atrapada, Carpenter ha vuelto a su viejo affaire. Cuando discute sobre este regreso suena como un canoso fugitivo al que ya no le importa volver al ruedo una vez más. Es un contra irreverente y empeñado, ansioso por criticar a Alfred Hitchcock y montando una defensa para su propia producción. "Todos lo sintetizan diciendo que estoy acá por el dinero. Tal vez sí. Al mismo tiempo esa es la forma en que la vida se ve en Estados Unidos".

Pero sus provocaciones son ofrecidas con una sonrisa levemente auto condescendiente que te permite saber que no se toma muy seriamente a sí mismo. "Solo soy un averiado y viejo director de cine de terror".

Mientras que Wes Craven recibe créditos a menudo por haber introducido una metasensibilidad al género de terror, Carpenter siempre ha hecho películas que tratan, en parte, sobre el hecho de mirar películas. En su cine muchas veces se ven películas en escena y sobre eso incluye chistes internos.

En La niebla, Jamie Lee Curtis, que había sido acosada en Halloween, exclama: "¿Por qué estas cosas siempre me pasan a mí?". Carpenter ha sido igualmente auto consciente de su propia imagen y uno de los refranes que usó durante décadas es que él trabaja en un género de mala fama, cosa que no siempre fue verdad.

Carpenter es probablemente más respetado que nunca. Una de las primeras tomas de Super 8, la reciente película de monstruos de J.J. Abrams, incluye un poster de Halloween. Guillermo Del Toro, director de El laberinto del fauno, lo calificó como "maestro director americano" a cuyas películas minimalistas se les puede aplicar "el mismo estilo coherente, principalmente masculino, que Howard Hawks ponía en sus películas: algo así como un enfoque misántropo a la narración".

Y si a Carpenter le gusta sacar a relucir los ataques que recibió de los críticos luego de hacer su remake de La cosa en 1982, la película es hoy calificada como una de las mejores remakes de terror. También hay cierto interés renovado en ¡Sobreviven!, su film de terror de la era de Reagan, con rumores de una remake y un reciente libro de estudio por el premiado novelista Jonathan Lethem.

Esto deja a Carpenter incómodo de algún modo. Luego de escuchar un pasaje del libro de Lethem, donde se elogia la larga pelea final entre Keith David y el luchador Roddy Piper, Carpenter dice: "Dude (el nombre del protagonista), él era un luchador. Contraté un luchador. Quisimos poner un show alrededor del hecho de que era luchador. Me gusta lo que dice este escritor genial".

Carpenter dejó de hacer películas en parte por una serie de fracasos. Reseñas pobres y batallas con los estudios lo terminaron de desgastar. Dice que comenzó a darse cuenta que manejarse solo por más de tres años en el negocio del cine tiene sus contrapartidas. "Dejas una parte de ti mismo para conseguir la carrera", dice. "Tengo un hijo y un nieto y una vida. Todo eso quedó en segundo plano, así que tuve que parar".

Lo tomó de forma liviana por algunos años, pero sintió la inquietud de volver luego de trabajar en un par de episodios de la serie televisiva Masters of horror, en 2005. Cada episodio de sesenta minutos se filmaba en dos semanas al mismo ritmo que Halloween y otras de sus clásicas películas de bajo presupuesto se filmaron. Le recordó el motivo por el que quiso esta carrera en primer lugar. Así que cuando le apareció una oferta para hacer un pequeño thriller, decidió intentarlo nuevamente.

Atrapada es una película de época, ambientada en los sesenta, que trata sobre una mujer (Amber Heard) internada en un siquiátrico, que cree que alguien está matando a los pacientes. El suspenso gótico al viejo estilo es aquí un poco más grotesco que el de una típica historia victoriana de fantasmas pero aún así asusta más a partir de los interrogantes de lo que es real y lo que no lo es.

En un cambio en su forma de trabajar, Carpenter no escribió el guión ni la música en esta oportunidad y califica a la película como un encargo. Pero Atrapada tiene algunas de sus marcas distintivas. Al comienzo de la película hay una muy lenta toma por los pasillos de los baños. La película termina con una secuencia de suspenso dentro de los baños. Y lo que sobresale es el ritmo pausado, casi fuera de moda en las actuales películas del género.

"Con la edición rápida puedes crear un entretenimiento que esté divorciado del contenido, pero con las tomas largas, aquellas que no se cortan, el efecto sobre ti es el opuesto", dice con respecto a cómo filmó el susto final. "Esa forma elimina la excitación y aumenta la tensión. Y es tranquila, con todo. Comienzas a mirar a tu alrededor y sospechar. No puedes hacer esto toda la película porque se vuelve aburrido así que lo hago de forma de enfocar al público y engañarlo".

Carpenter nunca tuvo ambiciones pequeñas ni dejó de tener una visión sobre cómo lograrlas. "Siempre tuve la impresión de que sabía lo que hacía", contó Terrence Wikless, uno de sus compañeros de clase en la Universidad de cine de Carolina del Sur. "Sabía exactamente lo que quería".

Sobre la carrera y la envidia a otros

Cuando el director de terror Eli Roth ("Hostel 1 y 2") aparece como tema de la entrevista, sale a la luz una historia. "Fui a una convención y apareció Asia Argento. Muy hermosa. ¿Y con quién estaba? El tonto de Eli Roth", dice de tal forma que se hace difícil descrifrar cuánto de esto es broma. "Ahí está él con su cabello estilo Hollywood, sonriendo de oreja a oreja, tan orgulloso de sí mismo", agrega. "Sentí envidia por él". Aunque Carpenter se queje de otros directores populares y malas críticas, reconoce que esta actitud puede llevarlo a una auto conmiseración poco feliz. "Es lo que aprendí luego de parar en 2001", dice. "¿De qué me preocupaba? Yo tenía una carrera que era mi sueño de niño. ¿Cuánta gente puede decir lo mismo?".

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