Desempleo azota, tras estallido de la burbuja inmobiliaria

Elecciones. Extrabajadores de la construcción lo perdieron todo Desempleados vuelven a vivir con sus padres y comen gracias a las pensiones de ellos Desocupación llega al 35% en algunas zonas

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ANDALUCÍA | AFP

Juan, Miguel y Rubén aparcan su Peugeot detrás del gimnasio municipal, abren cada uno su laptop y navegan por internet. No hay mucho más que hacer un lunes por la tarde en el pueblo andaluz de Partena de Rivera cuando no se tiene trabajo.

"He trabajado en una panadería", explica Miguel Almagro, de 20 años. "Ahora no", agrega amargamente. "No hay nada por ninguna parte. Todo el mundo está igual", explica.

Como sus amigos Juan Colón, de 20 años, y Rubén Granados, de 18, Miguel creció durante la década dorada del auge inmobiliario en España.

Pero en 2008, poco después de que acabasen el colegio, el estallido de la burbuja arruinó la economía de este pueblo de 5.700 habitantes con sus típicas casas cubiertas de cal y sus calles plantadas de palmeras.

"Las cosas están muy complicadas ahora. No sabemos como va a terminar el año", reconoce Remedios Torres, directora de una empresa familiar de materiales de construcción.

"Hay menos obras, se vende menos materiales", lamenta. "He tenido que echar en el último mes a parte de la plantilla que llevaba 20 años trabajando con nosotros", explica entre los ladrillos que se amontonan en el patio del almacén.

Situada en el corazón de Andalucía, la localidad de Paterna de Rivera, rodeada de tierras agrícolas, vivió un boom a finales de los ´90 cuando los campesinos abandonaron los cultivos de viñas, girasoles o remolacha para ir a trabajar en los proyectos inmobiliarios que florecieron en esta región.

"Durante esa época bajó bastante el nivel de desempleo, además la construcción era un sector bien remunerado", recuerda el alcalde socialista del pueblo, Alfonso Caravaca.

"Cuando estalló esta burbuja inmobiliaria y el sector de la construcción paró su actividad en seco, el nivel de desempleo de este municipio creció exponencialmente", agrega.

Ahora, Paterna de Rivera es la tercera localidad de España con el más alto índice de desempleo, 28%, incluso 35% según una cifra oficiosa dada por el alcalde, en todos los casos por encima de la media nacional de 21,52%. "Es un drama social tener tanta gente desempleada", lamenta Caravaca.

En un almacén del pueblo, Manuel Colón coloca en las estanterías paquetes de pasta, conservas de tomates y latas de leche infantil con la etiqueta azul de la Unión Europea. Junto a otras contribuciones privadas, su banco de alimentos ayuda a cubrir las necesidades de 70 familias.

Las personas que "están sin trabajo, cobran una prestación de 400 euros (US$ 509) y pagan una hipoteca de 500" (US$ 637) por mes, explica Colón. "Es lamentable. No tienen más que el subsidio, y después el banco de alimentos", afirma.

Para estos desempleados desprovistos de casi todo la única protección contra la crisis sigue siendo la familia. "El apoyo familiar es muy fuerte", explica el alcalde. "Los padres se están exprimiendo con un limón para ayudar a sus hijos. En muchos casos los padres jubilados están manteniendo a sus hijos y a sus nietos", agrega.

Manuel Contreras tiene 32 años y está desempleado desde hace cuatro años. No cobra ningún subsidio. Varias tardes por semana juega al fútbol, un pasatiempo barato que le permite relajar la tensión.

"Vivo en la casa de mis padres, con el ingreso de ellos, 400 y algo de euros que cobran cada uno, vivo yo, mi hermano y ellos dos", explica.

"Porvenir, no tengo ninguno, porque yo quiero salir de la casa de mi madre, independizarme, vivir con mi hijo, como todo el mundo", dice.

La cifra

31% Es el desempleo en toda Andalucía, un feudo histórico del socialismo español en el que según los sondeos triunfará la derecha.

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