El crimen de un niño de 9 años sacudió a la República Argentina en las últimas horas, dos meses y medio después del sonado caso de Candela Rodríguez, la niña de 11 años que fue secuestrada y asesinada.
Tomás Dameno Santillán, de apenas 9 años de edad, estaba desaparecido desde hace tres días y ayer de tarde fue encontrado sin vida en un terreno descampado del pueblo Lincoln, provincia de Buenos Aires.
La investigación que se lleva adelante ha arrojado como principal sospechoso del crimen al ex padrastro del niño, Ramón Adalberto Cuello de 36 años de edad.
En el día de hoy, Cuello (que permanecía demorado) fue acusado de homicidio agravado por la fiscalía y se pidió su prisión preventiva.
Ahora, el juez del caso deberá resolver la situación del acusado. "Hay elementos para suponer que esta persona sería la responsable. No hay dudas acerca de la materialidad del hecho", manifestó el fiscal.
Además, confirmó que el niño "murió inmediatamente después de desaparecer", el martes al mediodía tras salir de la escuela, y sostuvo que "se siguen buscando elementos" en el campo donde apareció el cadáver.
Cuello aseguró antes de ser detenido que tenía una coartada, y dice que en el horario de la desaparición del niño había ido a la casa de un amigo a pedirle dinero.
El hombre le dijo a la Policía que el martes pasado se despertó cerca del mediodía y se dirigió a la casa de un amigo apodado "Lechuza" para pedirle dinero prestado para darle a su ex mujer, la madre de Tomás, para así poder ver al bebé que tiene con ella.
Luego, Cuello aclaró que no se encontró con su amigo porque éste no estaba en la casa, por lo que regresó a su vivienda y se puso a navegar en Internet.
Para los investigadores, la actividad de su cuenta de Facebook puede resultar clave, porque ese mismo día de la desaparición Cuello subió a su muro dos fotografías: a las 12.53 una imagen de su bebé y a las 13.10 un campo con una arboleda roja.
La Policía analiza los tiempos, y a primera vista se entiende que los 53 minutos que pasaron entre que Tomás salió del colegio y Cuello subió la primera foto a Facebook, alcanzarían para haber capturado al menor, asesinarlo, arrojar su cadáver en el campo ubicado a tres kilómetros del centro de Lincoln y regresar a su casa, según explicaron fuentes del caso.
También se analiza su teléfono celular y se esperan los informes que determinarán si aquel día esa línea celular fue captada por una o varias antenas y cuáles fueron sus movimientos y en qué horarios.
CRIMEN. El fiscal señaló que el cuerpo de Tomás presentó "un fuerte traumatismo de cráneo", producto de golpes en la cabeza "aunque no se determinó el elemento" utilizado.
El diario Clarín publicó declaraciones a Radio 10 del ministro de Justicia y Seguridad de la provincia, Ricardo Casal, quien aseguró que el niño "fue asesinado brutalmente con dos golpes certeros en los dos parietales, cruzados hacia la mandíbula, con un elemento romo". "La marca es fija, clara y pareja de los dos lados: fueron dos golpes mortales", dijo.
Si bien el elemento con que fue golpeado Tomás no se encontró, Casal dijo que se trató de "un caño redondo de acero o algo parecido".
En tanto, según publica Infobae.com, Casal indicó que Tomás "vivía apesadumbrado y la relación con este señor no era buena".
Clarín informó que Cuello tenía una relación "tormentosa" con la madre de Tomás, Susana Santillán.
Además, el mismo diario citó declaraciones del tío del menor, Guillermo Santillán, quien aseguró que "Tomás vino a vivir tres meses a casa (y) cuando veía a Cuello parecía que veía al diablo. Le tenía pánico".
En base a La Nación/GDA