ARTIGAS | FREDDY FERNÁNDEZ
Funcionarios municipales ocuparon en la madrugada de ayer el corralón del municipio de Bella Unión. Los trabajadores reclaman estabilidad laboral ante el trascendido que la intendenta artiguense Patricia Ayala (MPP) los cesaría a fin de 2011. Los trabajadores llevan más de un año trabajando en dicho corralón.
El alcalde William Cresceri dijo a El País que "esta medida genera múltiples dificultades. Por un lado no podemos seguir construyendo las veredas, además, no podemos mover las máquinas, porque el corralón está trancado".
A fines de 2010, el gobierno departamental contrató a 32 personas para construir veredas en la ciudad de Bella Unión. El plazo original del contrato eran tres meses. Al finalizar ese plazo, jerarcas de la Intendencia les prometieron estabilidad laboral.
Tras el anuncio de que el 31 de diciembre serán cesados, la jefa comunal se reunió con los afectados. Sin embargo, Ayala mantuvo firme su decisión en el correr del encuentro.
Los trabajadores consideran que son rehenes de una guerra política interna entre el concejo de Bella Unión y la intendenta Patricia Ayala, expresaron a El País.
La directora de Recursos Humanos de la Intendencia de Artigas, María Moraes, concurrió al lugar del conflicto y propuso una mesa de negociación tripartita.
En junio de este año, Ayala debió enfrentar una crisis política generada por la renuncia del director de Descentralización de la Intendencia, Leandro Dos Santos. Junto con Dos Santos se alejó su asesor, Carlos Brum.
Dos Santos es un referente del FA en Artigas. Fue candidato a la Intendencia en las elecciones pasadas e integra la Mesa Política.