La economía española registró un crecimiento nulo en el tercer trimestre respecto al anterior que había sido de 0,2%, según cifras definitivas publicadas hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En ritmo interanual, el PIB progresó un 0,8%, lejos del objetivo del gobierno para fin de año (1,3%).
Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Banco de España y Standard & Poor´s apuntaban a un crecimiento del 0,8% a finales de 2011.
Pero el gobierno, en el poder desde 2004 y muy mal colocado ante las elecciones legislativas del domingo ante la derecha del Partido Popular (PP), rehusa revisar su previsión.
Esta mala cifra tiene lugar mientras España vive desde hace algunos días un nuevo episodio de tensiones en los mercados, víctima del efecto de contagio en un clima de inquietud desatado por Grecia e Italia.
La prima de riesgo, la diferencia entre las tasas de los bonos a 10 años de Alemania y España, seguía a un nivel alto, en unos 452,6 puntos de base.
"El sector exterior continúa siendo el principal motor de crecimiento", destacó el Ine en un comunicado, frente a un consumo de los hogares en baja, atacado por un desempleo récord (21,52%) y por las medidas de austeridad.
La posibilidad de volver a la recesión (dos trimestres negativos seguidos) está siendo cada vez más evocada, particularmente por la Comisión Europea.
Goldman Sachs y el Instituto francés de estadísticas, Insee, esperan por su parte un retroceso del 0,2% del PIB en el cuarto trimestre de este año y en el primero del 2012.
EL banco Natixis adelantó una contracción del 0,2% del PIB en el cuarto trimestre, y de 0,1% a inicios del 2012.
El país había abandonado a inicios del 2010 una recesión de más de 18 meses, provocada por la crisis financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria.
AFP