Más niños deberían ser examinados antes de la pubertad para detectar niveles de colesterol, y no sólo aquellos cuyas familias tienen un historial de problemas, dicen nuevas directrices que va a emitir un panel de expertos nombrados por el gobierno estadounidense que tratan de prevenir las enfermedades cardíacas que se manifiestan más adelante en la vida.
Las nuevas recomendaciones van a ser presentadas mañana en una conferencia de la Asociación Cardiológica Estadounidense por miembros del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.
Diversos estudios han indicado que la mitad de los niños con altos niveles de colesterol van a tener el problema también de adultos, y el colesterol alto es una de las mayores causas de obstrucción arterial, que puede llevar a ataques cardíacos.
Hasta ahora, agrupaciones médicas como la Academia Estadounidense de Pediatría han recomendado examinar solamente a los niños con un historial familiar de problemas cardiovasculares o colesterol alto, o aquellos que son obesos o padecen diabetes o hipertensión.
Sin embargo, un estudio en Virginia Occidental examinó a más de 20.000 niños de quinto grado y encontró que muchos de los que tenían colesterol alto no habrían sido detectados en el sistema actual de exámenes, dijo el doctor Stephen Daniels, titular del panel que redactó las directrices.
Los problemas cardíacos comienzan temprano y los "factores de riesgo que son importantes para los adultos también lo son para los niños y adolescentes``, agregó Daniels, jefe de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.
Esta es la primera vez que un panel oficial analiza colectivamente todos los factores asociados a las enfermedades cardiovasculares, incluyendo obesidad, diabetes, tabaquismo, hipertensión y alto nivel de azúcar.
Un cambio clave será contar con recomendaciones más abarcadoras para análisis y tratamiento de colesterol en niños, incluyendo un cambio en la edad en la que se considera se pueden administrar de forma segura medicamentos como las estatinas, dijo Reginald Washington, cardiólogo pediátrico en Denver y miembro del panel. Aún se desconoce si usarlos en niños prevendría ataques cardíacos a futuro. AP