Consuelo tras condena a exrepresores

Histórica sentencia en Argentina. Astiz y "El Tigre" Acosta, entre otros militares, fueron condenados a perpetua Francia, quien sufrió el crimen de dos monjas, "saludó" la resolución junto a las Madres

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Buenos Aires | La Nación/GDA

La condena a prisión perpetua a los exoficiales Alfredo Astiz, Jorge "El Tigre" Acosta, Antonio Pernías y Ricardo Cavallo, y a otros ocho exrepresores, por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ESMA el miércoles, ya generó reacciones.

Se trata de la primera sentencia dictada en la Argentina contra el grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el centro clandestino de detención más emblemático de la última dictadura militar en ese país.

Las condenas del Tribunal Oral Federal 5, integrado por Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli, fueron por secuestros, torturas, homicidios y robos de bienes cometidos contra 86 personas. Dos de los acusados, Juan Carlos Rolón y Pablo García Velasco, fueron absueltos, pero seguirán en la cárcel mientras se sustancian otras causas. Otros cuatro fueron condenados a penas de entre 18 y 25 años de prisión.

El final del juicio, que había suscitado enorme expectativa tanto en el país como en el exterior, desató en las puertas del tribunal el festejo de familiares de las víctimas y militantes de organismos de derechos humanos. Los acusados se limitaron a escuchar la sentencia.

El fallo alcanzó a 16 represores -no todos con perpetua-. En Argentina, es el primero contra Astiz por sus violaciones de los derechos humanos. Además fueron condenados casos de enorme repercusión, como los homicidios de las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet; de la fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, y del periodista y militante de Montoneros Rodolfo Walsh, que había sido sorprendido por una patota el 25 de marzo de 1977 y llegó muerto a la ESMA.

Repercusiones. El gobierno de Francia celebró ayer la decisión judicial a través de su canciller, Alain Juppé. "Saludo esta decisión que honra a la Argentina y su compromiso en la lucha contra la impunidad de los crímenes cometidos bajo la dictadura militar y por la justicia", dijo el funcionario a través de un comunicado cuyo contenido fue consignado ayer por el diario argentino La Nación, que a su vez citó a la agencia EFE.

Además, el máximo responsable de la diplomacia gala recordó que Francia apoya "de manera permanente al gobierno argentino desde la decisión de 2003 de invalidar las leyes sobre la impunidad y de asumir así, valientemente, su deber de memoria".

Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, aludió a las sensaciones que vivió cuando se conoció la condena. "Sentimos la satisfacción de salir de los tribunales sabiendo que esos asesinos van a pagar su culpa como merecen. Salimos de ahí eufóricos. Fue como un triunfo del bien sobre el mal", dijo a radio Del Plata.

También Nora Cortiñas, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, compartió la alegría. "Todavía estoy con la emoción de ayer (por el miércoles)", relató en declaraciones a FM Milenium.

"Nos sentimos solas durante muchos años. Es un logro que haya Justicia y se termine con la impunidad. Esa es nuestra meta. El dolor sigue, pero seguimos con esta lucha", añadió.

También la diputada del Frente Amplio Progresista, Victoria Donda, nacida en la ESMA en cautiverio y sobrina del exrepresor Adolfo Donda (que fue condenado a prisión perpetua), se manifestó tras el fallo. "Esta sentencia nos trajo a todos la paz que sólo la verdadera justicia puede traer", dijo.

Una de las abogadas de las familias de las monjas Alice Domon y Léonie Duquet, por cuyos homicidios se decidieron las condenas, celebró la sentencia. "Nos alegramos de que 35 años después la justicia argentina haya entregado una decisión igual a la que Francia entregó hace 20 años", dijo Sophie Tonon a la agencia estatal Télam, según señaló La Nación.

Dictadura: crímenes en la esma

Rodolfo Walsh

Era periodista, escritor, dramaturgo y militante de Montoneros, organización que se identificaba con la izquierda peronista. El 27 de mayo de 1977 fue sorprendido por una patota mientras repartía volantes contra la dictadura; llegó muerto a la ESMA. Su cuerpo habría sido exhibido a los secuestrados. Las defensas se negaban a que fuera considerado un homicidio, basadas en que el fiscal de instrucción había encuadrado el hecho como un caso de privación ilegítima de la libertad.

Azucena Villaflor

Madre de un desaparecido y miembro de la en ese entonces incipiente organización Madres de Plaza de Mayo, adonde en 1977 el exrepresor Alfredo Astiz se infiltró. Los restos de Villaflor aparecieron en una playa y fueron enterrados como NN hasta que en el año 2005 pudieron ser identificados.

Monjas francesas

Alice Domon y Léonie Duquet eran misioneras francesas en barrios carenciados. Fueron torturadas en el ESMA y arrojadas vivas al mar. Los restos de Duquet fueron encontrados junto a los de Villaflor. De los de Domon se desconoce aún el paradero.

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