CANELONES | PATRICIA MANGO
La Justicia continúa indagando a los dos individuos detenidos e investigados por el doble homicidio ocurrido el lunes en Sauce.
A menos de dos horas del hallazgo de dos cadáveres acribillados a balazos en una humilde casa de Villa Seis Hermanos, los detectives habían detenido a cinco personas. Dos declararon nuevamente ayer ante el juez Gonzalo Silva.
El macabro hecho ocurrió en la casa de uno de los fallecidos, Pedro León González de 78 años, en una calle de tierra, a un kilómetro de ruta 7 entre Sauce y Toledo.
Es un lugar silencioso y sin luces en el alumbrado público, según dijeron a El País vecinos del lugar. A la casa de González llegó Jhonny Santana de 32 años. Según la familia, iba siempre a visitar al dueño de la vivienda.
Los cuerpos sin vida fueron encontrados por un sobrino, discapacitado mental que vivía con González.
El, jefe de policía de Canelones, Erode Ruiz estuvo en el lugar e informó que Santana tenía antecedentes penales. Ayer se confirmó que eran por rapiña y hurto.
Aunque no hubo testigos, la policía cerró rápidamente el cerco en torno a los autores del crimen. Los casquillos de bala abundaban por toda la vivienda donde hasta un vidrio fue impactado, lo que da la magnitud de la violencia de este episodio.
En el departamento de Canelones hay antecedentes de homicidios doble. El 15 de febrero del año 2004, en la localidad de Migues, ubicada en el noroeste canario, un hombre y su vecino fueron asesinados.
Pedro Algaré, un ganadero de 72 años, fue asesinado en su pequeña Chacra. Su vecino y amigo Juan López Ferreira de 75 años, fue testigo del homicidio e intentó salir huyendo. Pero los delincuentes lo vieron y le dispararon por la espalda. Su cuerpo quedó enredado en los alambres que intentó sortear para escapar con vida. La única testigo fue la hermana de Algaré, una discapacitada auditiva y que además es muda. Hasta hoy el crimen sigue sin resolverse.