Los países de la Eurozona buscan hoy acercar sus diferencias, minutos antes de una cumbre en la que deberán presentar un plan contundente que frene a tiempo un contagio de la crisis de deuda a Italia, con medidas que contemplan la ayuda de China.
"Necesitamos un acuerdo esta noche", señaló el portavoz de la Comisión Europea, Olivier Bailly. "Necesitamos una respuesta política creíble a las cuestiones clave que hay sobre la mesa", insistió.
Los dirigentes de la Unión Europea y de la Eurozona se reúnen en Bruselas a partir de las 18H00 (16H00 GMT), después de intensos debates desde el fin de semana, en los que buscan acercar sus divisiones y lograr un acuerdo para presentar ante la cumbre del G20 en Francia el 3 y 4 de noviembre.
Las advertencias se han multiplicado en las últimas días ante el pánico de que la crisis se propague a todos los continentes. El peligro se agravó ante las turbulencias de la política y economía de Italia.
Al menos, el jefe del gobierno italiano Silvio Berlusconi logró un acuerdo in extremis con su aliado de la Liga del Norte para un principio de reforma de las jubilaciones, que presentará esta noche en Bruselas.
Bruselas presiona a Italia para que ponga en marcha medidas que apunten a recortar el gasto público, de manera de reducir la colosal deuda italiana de 1,9 billones de euros (cerca del 120% del PIB).
Ante los temores de que Italia siga el camino de Grecia, los europeos se abocaron a buscar fórmulas para optimizar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). Su dotación de 440.000 millones de euros sería a todas luces insuficiente si tuviera que ir al rescate de una economía como la italiana.
El Bundestag, la cámara baja del Parlamento alemán, se pronunciará en sesión plenaria antes de la cumbre sobre el refuerzo de este fondo de emergencia, barajando dos opciones.
La primera, prevé que el fondo garantice entre un 20 a 30% de los bonos emitidos por países miembros de la zona euro, con el fin de impulsar a los inversores a comprar deuda de economías fragilizadas. Esta opción elevaría la capacidad del fondo a un billón de euros.
La segunda sería la creación de un fondo ligado al FEEF para ofrecer esta deuda a inversores privados e incluso a países emergentes desbordantes de divisas como China.
Según fuentes diplomáticas, China se mostró favorable. "China está a favor" de contribuir creando una entidad autónoma de inversión ("spin-off"), dijo un diplomático que pidió el anonimato. Otras potencias emergentes, como Brasil, Rusia, India o Sudáfrica, "aún no se han manifestado".
El diario China Daily afirmó que los países emergentes, y en particular China, están dispuestos a participar en el FEEF a través del Fondo Monetario Internacional (FMI). A cambio, esos países emergentes mejorarían sus poderes de voto en el organismo financiero multilateral.
Argentina ha dicho claramente que no participará en el rescate de la zona euro, aseguró otro diplomático.
Dos reuniones fueron programadas durante la cumbre este miércoles. Primero se encontrarán los jefes de gobierno de los 27 países de la Unión Europea para debatir sobre la recapitalización de los bancos con el fin de amortiguar el impacto ante un default de Grecia.
Más tarde habrá una reunión de los 17 países de la Eurozona que prevén debatir hasta altas horas de la noche, sobre el plan que frene el contagio de la crisis griega a otros países europeos y evite un retorno de una recesión mundial.
Los europeos ya acordaron con los bancos acreedores de la deuda griega una colaboración voluntaria en el rescate a Grecia. Según una fuente diplomática, el sector bancario negocia una quita (pérdida) del 40% mientras que la Eurozona busca rebajar a entre un 50% a 60% las pérdidas de la deuda griega.
También se prevé elevar a un 9% el ratio de capital básico de calidad que se le exige a la banca.
Los europeos se preparan además para revisar sus tratados. La canciller alemana Angela Merkel indicó que hay que "resolver las imperfecciones" de la unión monetaria.
La zona euro "debe aprovechar la oportunidad" de reformarse que ofrece esta crisis, "si no sería un fracaso", aseguró la canciller.
Por ejemplo, "debemos tener la posibilidad de denunciar ante la Corte Europea de Justicia" a los malos alumnos, dijo.
AFP