OPP: Tope de usura traba impulso de microfinanzas

Proponen elevar tasa media en 8,2 puntos porcentuales

Según un informe del gobierno "la principal traba regulatoria que impide el desarrollo de las instituciones microfinancieras del Uruguay" es la forma de cálculo que el Banco Central (BCU) hace del tope de usura.

La metodología que aplica el BCU hace que el máximo de interés que puede cobrar una institución que da microcréditos "no logra cubrir los altos costos operativos y de financiamiento que afronta" sostiene el informe "Las microfinanzas como camino hacia la inclusión financiera" realizado por el Programa de Microfinanzas para el Desarrollo Productivo del Área de Políticas Territoriales de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

"El principal problema que se identifica es que la interpretación de la normativa vigente fija topes a la tasa de interés aplicable a las operaciones de microcrédito, como tasa de referencia, el promedio publicado por el BCU", se afirma.

Como ese promedio "es calculado a partir de las operaciones de crédito informadas por las instituciones de intermediación financiera" la tasa "no es representativa de las operaciones que son atendidas hoy por las instituciones de microfinanzas", se explica.

Es que las instituciones que otorgan microcréditos tienen una forma de trabajar distinta a la de los bancos. "Su operatoria se basa en una red de técnicos que visitan las microempresas para su evaluación inicial y luego realizan un seguimiento específico a cada proyecto. De esta forma, las visitas a los clientes, relevamiento de la información, evaluación de los créditos, (y) seguimiento" de éstos, "representan algunos de los costos asociados a la tecnología aplicada por las instituciones", se indica en el informe.

Ante ello, las "instituciones de microfinanzas cobran una tasa de interés que logra cubrir los altos costos operativos y de financiamiento que afrontan, propios de su actividad", se añade.

En una consultoría realizada para el Programa por el economista de CPA/Ferrere, Juan Voelker, se estimó la tasa de interés con la que las firmas de microfinanzas "logran ser sustentables". La tasa "se orienta a cubrir los costos operativos, los costos de financiamiento y la prima por riesgo crediticio", se indica en el trabajo.

A junio -mes que se utilizó en la consultoría- la tasa media determinada por el BCU en base a las operaciones de crédito para préstamos en pesos a empresas a menos de un año era de 15,2%, con lo que el tope de usura se ubicaba en 24,4%. De acuerdo al cálculo de Voelker la tasa que deberían cobrar las firmas de microfinanzas para ser sustentables sería de 37,2%. Por eso la propuesta del Programa de Microfinanzas es aumentar la tasa media en 8,2 puntos porcentuales para que quede en 23,4% y entonces el tope de usura quedaría fijado en 37,2%. Con esa suba del tope "se estaría por debajo (51% menos) del tope aplicable a las operaciones de consumo" que son las que "utilizan" muchos microempresarios que no acceden a financiamiento de microcréditos.

TAMBIÉN SE NECESITARÁ LEY PARA EL SECTOR

En 2010 las instituciones de microfinanzas concretaron 14.500 operaciones por $ 320 millones (US$ 15,9 millones), un crédito promedio de US$ 1.100. Según el informe, el 96% de las Mipymes no usa el crédito bancario para financiarse. Esto es "negativo" ya que al utilizar fondos propios hace que el "crecimiento sea muy lento", se señala. Por eso el cambio regulatorio propuesto es "el comienzo de un camino que deberá culminar en un proyecto de ley específico" para el sector.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar