ANDRÉS OYHENARD
Luego de tres semanas, el Parlamento de Brasil no ratificó el acuerdo para evitar que las exportaciones de vehículos locales tengan un aumento impositivo. Effa confirmó inversión de US$ 50 millones en territorio brasileño para eludir trabas.
Las automotrices locales Chery y Effa mantienen sus plantas inactivas a la espera de que finalmente el Parlamento de Brasil apruebe la norma provisoria que envió el Ejecutivo (a principios de mes) que excluye el incremento de 30 puntos porcentuales del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) sobre las exportaciones de las firmas uruguayas.
Si bien el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil suspendió el pasado viernes el aumento que decretó el gobierno brasileño del IPI para todos los vehículos importados hasta el próximo 16 de diciembre, hecho que habilitaría la exportación sin impuestos para las automotrices locales, las empresas consideran que es "clave" la ratificación del acuerdo bilateral por parte del Parlamento brasileño antes de reiniciar la operativa industrial. Es que se quieren asegurar que no tendrán problemas una vez que tengan los vehículos armados.
En el argumento del STF, se esgrimió que las autoridades de gobierno no respetaron el artículo 150 de la Constitución que exige un plazo de 90 días para que los ciudadanos sean informados sobre subas de impuestos.
El presidente de la Asociación Brasileña de Empresas Importadoras de Vehículos Automotores (Abeiva) y principal de KIA en Uruguay, José Luiz Gandini, dijo que las 27 marcas de vehículos implicadas en el aumento del IPI tendrán con este nuevo plazo, posibilidades de planificar la comercialización del actual stock y futuras importaciones. De todos modos, los importadores mostraron preocupación para ejecutar la decisión dado que el aumento del impuesto ya había sido trasladado a los vehículos, y se han registrado ventas con el nuevo precio. Modelos importados de Uruguay, como el camión utilitario Bongo (de KIA) sufrió un reajuste de 3,64% en su valor.
No obstante, para las firmas Effa y Chery "no están dadas las condiciones" para retomar la actividad industrial con destino a Brasil en lo inmediato.
En el caso de Effa, hoy la empresa está trabajando solamente con 60 operarios de los 400 que ocupa regularmente y no está fabricando autos. Según comentó a El País el gerente general de Effa, Andrés Antoniuk, la firma está registrando dificultades que no estaban previstas para exportar sus vehículos a Brasil, más allá de las trabas impositivas.
En particular, se están realizando controles más exhaustivos por parte de las autoridades locales del Ministerios de Industria y Aduanas que retrasan más de la cuenta las licencias de importación, señaló el ejecutivo. Effa tiene actualmente un stock de 2.500 unidades de la línea Lifan que tiene como destino el mercado brasileño.
Por otro lado, la empresa está sufriendo los efectos del conflicto de los metalúrgicos que generó diferencias entre la empresa y el sindicato en como catalogar las diferentes categorías del convenio colectivo que tienen las partes.
Según Antoniuk el reinicio de la producción industrial se concretará una vez que baje el stock pendiente de entrega a Brasil, ya que con ese dinero la empresa se hace de liquidez para comprar los insumos. A priori, está previsto un retorno paulatino de la actividad para principios de diciembre.
Inversión. En paralelo, el grupo Effa Motors, propietario de las marcas Effa y Lifan, decidió adelantar su plan de inversiones en Brasil para comenzar a producir vehículos en el primer semestre de 2012 en su fábrica localizada en la zona franca de Manaos. En entrevista con Automotive Business, el gerente de marketing del grupo, Clovis Rodrigues, anunció que la compañía planea invertir unos US$ 50 millones para producir camiones y furgones.
El ejecutivo explicó que la compañía busca proveedores brasileños de autopartes para que los vehículos armados en Brasil tengan, por lo menos, un 65% de contenido nacional para evitar la suba de 30 puntos del IPI. Hasta ahora, Effa contaba con una línea de montaje en Brasil que estaba armando utilitarios livianos que producía con autopartes 100% importadas de países asiáticos.
El gerente de Effa en Uruguay, Andrés Antoniuk, dijo a El País que este plan de expansión forma parte de la estrategia de la empresa en la región. "Ser fabricante en Brasil tiene ciertos beneficios que incluso pueden potenciar las exportaciones desde Uruguay", explicó.
Por otro lado, el ministro de Hacienda de Brasil -principal impulsor del incremento del IPI- destacó ayer que la decisión de elevar este impuesto fue todo un "éxito" ya que las automotrices extranjeras han anunciado planes de inversión por unos US$ 5.000 millones, según consignó Folha.
Precisamente, el presidente de la armadora Chery Internacional, Zhou Biren, confirmó ayer que su empresa mantiene su plan de invertir en una fábrica en San Pablo por un monto de unos US$ 400 millones. El ejecutivo anunció que el objetivo es anticipar el inicio de la producción industrial para antes de septiembre de 2013.
Por otro lado, Mantega informó que las exigencias de un 65% de componentes regionales serán mayores a partir del año 2013.