Un grupo interinstitucional conformado por la Intendencia de Montevideo, el Ministerio de Vivienda, el Mides, el INAU y la Defensoría del Vecino analiza la situación de viviendas vacías y ocupadas de Montevideo.
En 2010 había en la capital 55.000 viviendas deshabitadas, 500 casas en ruinas y unos 80 edificios inconclusos. "Para nosotros las fincas abandonadas son un problema y a la vez una potencial solución. Por eso queremos que sean tomados como insumo de una política habitacional para sectores medios", comentó a El País el defensor del vecino, Fernando Rodríguez.
El grupo está analizando repetir el proceso que se vivió en la excooperativa Comaec (Bulevar Artigas y Maldonado) y en otras viviendas ocupadas como el exhotel Casino (Parque Rodó).