DANIEL ISGLEAS
La deuda de Uruguay con Venezuela por la compra de petróleo supera los US$ 700 millones. El Partido Nacional analiza interpelar al ministro porque considera peligrosa la excesiva dependencia de un solo proveedor.
Pese a que Uruguay está amortizando US$ 40 millones por año, la deuda crece y se sitúa hoy en algo más de la mitad del patrimonio de Ancap, fijado según el último balance de la empresa en US$ 1.132 millones.
Ello ha llevado a que la bancada de diputados del Partido Nacional haya decidido impulsar medidas legislativas, entre las que no se descarta la interpelación al ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, anunció a El País el diputado Pablo Abdala durante una conferencia de prensa donde los legisladores informaron de esta situación.
Según los nacionalistas, hay "una afectación de las finanzas de la empresa y, desde el punto de vista comercial, una dependencia de un solo proveedor de materia prima resulta inconveniente y altamente peligroso".
Abdala afirmó que la actitud que el gobierno ha mantenido con relación a este asunto, especialmente en lo relativo a la justificación de dicho endeudamiento y al esclarecimiento de su composición y destino, "también es preocupante", porque "desde un inicio se pretendió argumentar que el aplazamiento del pago del 25% de la compra de crudo tendría por objeto la financiación de nuevas inversiones o la cancelación de otros pasivos".
Sin embargo, añadió, "los reiterados pedidos de informes de legisladores del Partido Nacional solicitando la identificación de los mismos jamás fueron contestados".
RESERVA. Asimismo, dijo que "las fallidas gestiones" realizadas por Ancap con Pdvsa para negociar una quita o cancelación total o parcial de la deuda no han fructificado.
En su última comparecencia a la comisión de Industria y Energía por este tema, el ministro Kreimerman y el presidente de Ancap, Raúl Sendic, pidieron a los legisladores que mantuvieran en reserva la evolución de las tratativas, recordó el legislador nacionalista.
"Lo hicieron con el compromiso de concurrir nuevamente a informar sobre los resultados de esas gestiones antes de hablar a través de los medios de comunicación, pero nada de eso aconteció, sino precisamente todo lo contrario", lamentó Abdala.
Venezuela no aceptó cancelación anticipada
El acuerdo entre Ancap y Pdvsa firmado en 2005, por el expresidente Tabaré Vázquez, y su homólogo Hugo Chávez, estableció que el ente compraría el petróleo venezolano pagando el 75% del importe a los 90 días y el 25% restante financiado a 15 años, a una tasa del 2% anual, lo cual se consideró como algo altamente ventajoso para los intereses de Ancap. En el año 2007 el convenio con Venezuela fue renegociado por las partes, acordándose el pago del 75% del petróleo a 30 días sin intereses y manteniendo una tasa del 2% anual para el 25% restante. En febrero de este año, Ancap compró dos embarques de crudo a Venezuela, uno de los cuales lo abonó al contado y el otro lo incluyó dentro del mecanismo de financiamiento a largo plazo. En virtud del crecimiento de la deuda, a mediados de este año Ancap hizo una oferta a Pdvsa para cancelar por anticipado la deuda a cambio del pago de US$ 450 millones. La idea de Ancap se basaba en que la empresa obtendría un evidente beneficio con la quita de parte de la deuda, y que, a la vez, a Pdvsa también le convendría ese negocio porque podría hacerse de liquidez para cumplir con su plan de inversiones del año, para el que buscaba financiamiento bancario. Sin embargo, la estatal venezolana rechazó la oferta y quedó de hacer una contrapropuesta, la que nunca llegó a presentarse.