Brasilia | El jefe de la fiscalía brasileña anunció ayer la apertura de una investigación sobre denuncias de corrupción contra el ministro de Deporte, Orlando Silva, acusado del desvío de fondos públicos.
Silva, a cargo de la organización del Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, es el sexto ministro de Dilma Rousseff denunciado por delitos de corrupción.
El propio ministro solicitó el lunes que se le investigue y se mostró dispuesto a dar explicaciones al Congreso. Y ayer, durante su comparecencia, volvió a desmentir las acusaciones que lo involucran en un esquema de fraude.
Se refirió así al reportaje de la revista Veja, en donde Joao Dias Ferreira, un policía, dijo que una organización a su cargo recibió dinero para un programa deportivo, para el cual debió pagar un soborno.
El titular de la cartera señaló que las acusaciones fueron negadas e igualmente se publicaron. Aseguró que ya había aclarado que tomaría medidas judiciales en caso de que se prosiguiera con el caso.
"¿Y quién hace las acusaciones? ¿Quién ataca? Un descalificado, un criminal, una persona que fue detenida", dijo Silva en referencia a los antecedentes penales de Dias. Recordó también que la cartera hizo todo para devolver el dinero que no se utilizó finalmente para este programa.
"Quien tiene pruebas contra él soy yo", dijo Silva aplaudido por la multitud que se encontraba en el Congreso.
El procurador general de la república, Roberto Gurgel, advirtió que de comprobarse la versión divulgada de que Silva comandó un esquema de cobro de sobornos para otorgar contratos, se configuraría un crimen. O Globo/GDA, AP Y AFP