PABLO ANTÚNEZ
Más allá de los pocos negocios cárnicos que van concretando los frigoríficos, el mercado mundial muestra signos de cautela y eso se ve en Anuga 2011. Desde fines de la semana pasada, los precios dejaron de mostrar oscilaciones bruscas.
La expectativa está centrada en la Feria Alimentaria de Anuga, en Alemania, donde participan 800 expositores del rubro cárnico pertenecientes a 50 países. La gran mayoría de los frigoríficos exportadores uruguayos están tratando de tomarle el pulso al mercado europeo -donde van los cortes de mayor valor- en la feria más importante del viejo continente.
En este espacio, buscan la oportunidad para analizar có-mo está posicionada la carne bovina uruguaya terminada a granos respecto a la australiana, para analizar la posibilidad de realizar negocios con los operadores europeos en el marco de la cuota cárnica de alta calidad (Cuota 620) que está vigente para cinco países: Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay. Mientras tanto, mantienen contacto con sus clientes.
En la Unión Europea se va vendiendo algo de enfriado, pero la colocación de carne congelada está algo trancada, según dijeron algunos operadores de mercado consultados por El País. Brasil, impulsado por las ventajas cambiarias está metiendo más carne en la Unión Europea y eso es lo que ocasiona mayor tranquilidad en el mercado de los cortes bovinos congelados.
Desde Anuga, Fernando Pérez Abella, vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) confirmó a El País las señales de cautela, pero aseguró que no hay problemas de demanda. "Hay varios importadores europeos interesados en comprar carne de Sudamérica en el marco de la nueva cuota cárnica.
Dentro de esa cuota, la carne australiana se está pagando 7.000 euros la tonelada", le dijo a El País.
El jerarca también comentó que hay muchos interesados en importar ganado bovino en pie, pero aclaró que la meta de Uruguay es vender carne.
Por su parte, el presidente del INAC, Luis Alfredo Fratti, insistió en que la exportación desde Uruguay, en este rubro, "no se vio afectada por la crisis europea". Es más, el jerarca definió las exportaciones cárnicas como "estables y demandantes", debido a la diversificación de mercados (hay habilitación para 120 destinos y se les vende a más de 100 países).
Fratti explicó que el precio de la tonelada se corrigió 9% a la baja, pero el dólar en Uruguay subió mucho más y cubrió la baja. Por eso insistió en que no hay motivos para pensar que habrá problemas.