Francois Hollande, que durante 11 años dirigió el Partido Socialista francés, encabezó con 39% de los votos la primera vuelta de las primarias abiertas que movilizaron a los simpatizantes de izquierda. Segunda salió Martine Aubry (31%).
Hollande, de 57 años, jefe del PS hasta 2008, diputado y presidente regional, dio ayer un paso más hacia su sueño de encarnar a un "presidente normal" para Francia a partir de 2012 en contraposición con el actual mandatario conservador, Nicolas Sarkozy.
"Soy el candidato del cambio", dijo Hollande en la noche de ayer. "Estoy en condiciones de responder a los desafíos que debe enfrentar nuestro país", enfatizó el postulante.
Hollande llamó a los simpatizantes socialistas a votarlo en el balotaje, con la "adhesión más amplia posible" a su candidatura.
Tras el recuento de 1,5 millones de los votos emitidos en estas primarias socialistas en las que participaron unos dos millones de electores, el diputado Arnaud Montebourg, considerado el candidato más a la izquierda del PS quedaba en tercer lugar con un 17% de los votos, dejando en cuarto lugar a Ségolène Royal, expareja de Hollande y desafortunada candidata a la presidencia francesa en 2007 frente a Sarkozy, que obtuvo sólo el 7%.
"Tomo nota de este resultado muy desilusionador", dijo Royal ayer.
Dado que ni Hollande ni Aubry, su sucesora al frente del PS, alcaldesa de Lille y exministra de 61 años de edad, obtenían más del 50% de los votos, una segunda vuelta se llevará a cabo el próximo domingo.
Detrás se ubicaban Manuel Valls, único candidato naturalizado francés, pues nació en Barcelona, que obtenía el 5% y el outsider Jean Michel Baylet con el 1% que preveían las encuestas sobre intenciones de voto.
Éxito. "A pesar de los obstáculos hemos superado este formidable desafío democrático", afirmó el primer secretario interino del PS, Harlem Desir que calificó estas primarias de "inmenso éxito".
En París, entre 120.000 y 150.000 electores acudieron a las urnas, poniendo así en evidencia la masiva participación celebrada por la dirigencia socialista, empezando por Royal, una de las fervientes defensoras de esta consulta abierta.
"La fuerza ciudadana se ha puesto en marcha", afirmaba Royal poco después del cierre de los colegios electorales.
Aunque inferiores a las previsiones de las encuestas, que preveían una diferencia de 15 puntos, los resultados respaldaban a Hollande que en los últimos meses supo ocupar rápidamente el vacío que dejó el exdirector del FMI, Dominique Strauss-Kahn, favorito hasta mayo pasado cuando fue acusado de intento de violación.
Para poder participar en estas primarias los votantes debían estar inscritos en los padrones electorales. En el momento de la votación pagaban un euro y firmaban su adhesión a los valores de la izquierda.
El elegido el próximo domingo será proclamado durante una convención partidaria los primeros días de noviembre cuando arranque definitivamente la campaña electoral con miras a las presidenciales.