CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
Un fuerte olor a gasoil fue percibido durante varios días y denunciado a la Policía Municipal por vecinos de la calle Ejido, en Melo. La investigación de las autoridades detectó que provenía de una pérdida de un tanque de una estación de servicio y que el combustible llegó al cauce de la cañada Juan Pablo.
Tras varios días, el intenso olor se llegó a sentir en inmediaciones del Estadio Municipal y en avenida Mata -a 6 cuadras del lugar de la pérdida -.
En la Intendencia llegaron acusaciones a la Dirección de Servicios, a la Dirección de Bienestar Social y todas fueron derivadas a la nueva Policía Municipal que está operativa desde hace 30 días.
"Nadie entendía cómo había surgido ese olor que cada vez era más fuerte y en base a las varias denuncias el cuerpo de la Policía Municipal inició una investigación realizando varios recorridos por la calle Ejido y Aparicio Saravia, Ruta 8 y Porvenir, avenida Tabaré Echeverry, Mata y Lestido entre otras arterias de tránsito por donde pasa el entubado de la Cañada Juan Pablo", dijo el encargado del servicio de Policía Municipal, Gary García. Explicó que "se logró finalmente conocer el problema en base a una denuncia interna de un empleado de la propia Intendencia la que establecía que se trataba de una pérdida en un tanque de una empresa que se dedica a la venta de combustibles".
Una cantidad importante de gasoil fue a parar a la Cañada Juan Pablo mediante una filtración subterránea.
"La empresa responsablemente realizó las medidas correctivas, y nosotros sacamos muestras de agua y aparentemente las consecuencias no son graves, aunque estamos a la espera del resultado de los análisis", contó García.
El gasoil se filtraba desde los depósitos subterráneos, llegaba a las cámaras y bocas de tormenta de los pluviales e iba a parar al entubado de la cañada; frente al estadio queda a cielo abierto y allí se percibía con más intensidad el olor.
"La empresa constató la pérdida antes de ser notificada por la Intendencia y corrigió el problema" explicó García. La estación de Ancap no informó qué cantidad de combustible perdió hasta que se lograra detectar el inconveniente. Las aguas de la cañada habían quedado turbias pero la lluvia del sábado arrastró las manchas y el olor de acuerdo a lo informado por las autoridades departamentales.