LONDRES | AP
Los jefes de gobierno de Alemania y Grecia se reunieron en Berlín y los mercados financieros del mundo reaccionaron positivamente a la esperanza de que por fin preparaban una solución exhaustiva a la crisis de deuda europea.
Grecia debe recibir un préstamo de contingencia de 8.000 millones de euros (US$ 11.000 millones) antes de mediados de octubre para evitar su bancarrota, un colapso que repercutiría violentamente en los mercados del mundo. Pero los acreedores exigieron un esfuerzo mayor para recaudar fondos.
En respuesta a esas presiones, el Parlamento griego aprobó por mayoría un nuevo impuesto sobre los bienes raíces.
La canciller Angela Merkel indicó que Alemania hará todo lo posible para ayudar a Grecia a recuperar la confianza de los mercados. Dijo que tiene "absoluto respeto" por las reformas estructurales defendidas por su par girego Giorgos Papandreou y agregó que lo más importante ahora es que Grecia recupere la confianza de los mercados.
Insistió la canciller que "sea lo que fuera que pueda hacer Grecia con ese fin, lo haremos``. Empero, Merkel no ofreció nuevas medidas y rechazó la idea de aunar la deuda soberana de los países europeos: mediante la emisión, por ejemplo, de los llamados eurobonos. Advirtió además que Alemania "no está dispuesta" a financiar más programas de estímulo económico.
Los acreedores internacionales de Grecia no desembolsarán la sexta partida del crédito de contingencia hasta que se complete en los próximos días el examen de las medidas de austeridad de Atenas. Sin ese dinero, Grecia caerá en la bancarrota a mediados de octubre. "Estoy seguro de que será efectuado el desembolso de la sexta partida", dijo el ministro de Hacienda Evangelos Venizelos. "Empero, debemos cumplir lo pactado". Algunos especialistas creen que el programa de austeridad es insostenible y que Grecia necesitará un programa de rescate mayor. Los analistas creen que ello podría ser logrado obligando a los acreedores privados a aceptar un impago del 50% de los bonos soberanos griegos, con mayor plazo de maduración y menores intereses, y recapitalizando los bancos europeos que tendrían que sufrir dichas pérdidas, además de aumentar el fondo de rescate. Grecia había esperado que los inspectores del FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea completarían en septiembre el examen y aprobarían la sexta partida, 8.000 millones de euros.
Ayer, por lo pronto, los mercados mostraron esperanza: el Dow Jones ganó 1,3% mientras que las Bolsas europeas cerraron al alza: París ganó 5,74%, Londres 4,02%, Milán 4,90%, Madrid 4,04% y Fráncfort 5,29%.