BRUSELAS | AFP
La Eurozona exhibió ayer fuertes discrepancias sobre su plan para fortalecer el fondo de rescate europeo, en una muestra más de las divisiones de la Unión Monetaria para encontrar una solución a la crisis.
Bajo una fuerte presión con el FMI, Estados Unidos y China a la cabeza, dirigentes europeos anunciaron que están barajando "la posibilidad de dar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FESF) atribuciones suplementarias para concederle más fortaleza". Esta es "una combinación de una crisis de deuda soberana y una crisis del sistema bancario. No se puede resolver una sin la otra", afirmó el comisario europeo de Asuntos Económicos Olli Rehn, al explicar la medida al periódico alemán Die Welt.
De esa manera, el FESF podría asumir el riesgo de ofrecer créditos a países como España o Italia y comprar deuda en los mercados secundarios, relevando el papel del Banco Central Europeo (BCE). Pero ayer el ministro de Economía alemán Wolfgang Schauble subrayó que si bien la idea es fortalecer los usos del FESF, no se prevé de momento aumentar su dotación actual de 440.000 millones de euros.
"Le daremos los instrumentos para que pueda actuar en caso de necesidad, y luego lo utilizaremos de forma eficaz, pero no tenemos la intención de reforzarlo", declaró Schauble a la televisión.
Para fortalecer el FESF, ya sea en sus usos o en su dotación, se necesita del aval de los parlamentos y gobiernos de los 17 países de la Eurozona. Hasta ahora sólo lo han hecho ocho: Francia, Bélgica, Luxemburgo, Italia, España, Portugal, Grecia e Irlanda.
Este semana le toca el turno a Alemania, primera economía europea y mayor contribuyente para los planes de ayuda europea, además de Finlandia y Eslovenia.
Las principales Bolsas europeas se recuperaron al cierre de la jornada, en la que abrieron en fuerte baja. Fráncfort ganó al cierre 2,87%, igual que París (1,75%), Londres (0,45%), Madrid (2,56%) y Milán (3,32%).
"La cacofonía de los dirigentes políticos hace reinar una incertidumbre que causa ansiedad en los mercados. Se habla (...), pero no se hace nada concreto", sentenció un analista francés que pidió el anonimato.
Se abre una semana "clave" para el futuro de Europa y la Eurozona, dijo la Unión Europea, al admitir que las dificultades persisten en Grecia por lo que aún no hay una fecha precisa para el retorno de la misión de expertos que realizaban una auditoría en el país.
Y justamente de la evaluación de la troika compuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Central Europeo (BCE) y Comisión Europea, depende la entrega de 8.000 millones de euros correspondientes al último tramo de la ayuda de 110.000 millones aprobada en 2010. "No tenemos ninguna fecha que anunciar", señaló en una rueda de prensa el portavoz de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj.
Críticas de Obama
El presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó ayer que en Europa "no se han recuperado plenamente de la crisis del 2007 y nunca solucionaron realmente todos los desafíos que enfrentaba su sistema bancario" a lo que "ahora se suma lo que está sucediendo en Grecia" que "asusta al mundo", dijo.
Según Obama, sus contrapartes europeos "están tratando de adoptar medidas responsables, pero esas medidas no han sido tan rápidas como era preciso".