En dos años, la clínica de atención a ludópatas que funciona en base a un convenio entre la Dirección General de Casinos (DGC) y la Facultad de Medicina, atendió a 200 personas. De ese total, 70 son individuos con adicción al juego y los 130 restantes son familiares directos que también reciben atención especializada.
El promedio de edad de quienes consultaron y realizaron el tratamiento es de 55 años en las mujeres y 40 en los hombres, según informó a El País el titular de la DGC, Javier Chá.
A su vez, de acuerdo con un estudio de evaluación primaria del programa que se inició en septiembre de 2009, la adherencia al tratamiento es del 60%. Según Chá, ese guarismo es adecuado, ya que las estadísticas internacionales sobre el apego al tratamiento se ubican entre 60% y 80%.
Por otro lado, Chá indicó que desde el inicio del programa, una línea gratuita habilitada para consultas telefónicas (0800-8631) ha recibido 330 llamados.
La DGC realiza una "evaluación muy positiva del trabajo de la clínica que se enmarca en las actividades de responsabilidad social" del organismo, dijo Chá.
Agregó que la primera etapa del trabajo "fue casi experimental", pero ahora se apunta a "mejorar la estructura del servicio y aumentar la capacidad de atención en el Hospital de Clínicas". Además, Chá indicó que la intención es abrir clínicas en Salto y Paysandú.
Recientemente, el Tribunal de Cuentas autorizó la firma de un nuevo acuerdo entre la DGC y la Facultad de Medicina para financiar los tratamientos a ludópatas. Así, el organismo destinará $ 100.670 por mes para la clínica de Montevideo y $ 72.692 para prestar atención en los departamentos de Salto y Paysandú.