Las críticas del sindicalista Juan Castillo a las zonas francas despertaron un gran malestar entre los empresarios, que lo acusaron de no estar informado, de hablar para la tribuna y de atacar la certeza en el ámbito de las inversiones.
El coordinador de la central de trabajadores declaró al diario La República que "el país está más perforado que un queso por esto de las zonas francas" y dijo que desde el Pit-Cnt se trabajará para la eliminación de los permisos para dichos lugares.
Además, Castillo afirmó que tanto Botnia como Montes del Plata se encuentran en zonas francas y "a la hora de generar puestos de trabajo concretos se quedan en el debe".
"Es todo una locura para quedar bien ante la tribuna, porque no son cosas que tengan realidad", dijo el presidente de Zonamerica, Orlando Dovat, a EL PAÍS digital.
El empresario llamó a calcular el costo que implicaría eliminar las zonas francas en Uruguay. Dijo que por ley está estipulado que se paguen daños y perjuicios a todos los usuarios involucrados, lo que supondría un costo de "millones y millones de dólares" para el país.
"Es un razonamiento muy en el aire que hace él (Castillo), no se puede decir tan alegremente vamos a cerrarlas todas", explicó el empresario de zonas francas.
Dovat también contestó al sindicalista sobre la cantidad de zonas francas en el país. El empresario señaló que en el mundo existen tres mil zonas francas y que sólo en Latinoamérica hay 300, por lo que entendió que el hecho de tener 13 en Uruguay es una "cantidad media".
"Creo que es un grave error atacar un instrumento y desprestigiarlo públicamente con frases cortas, sin un análisis adecuado atrás, no es de un profesional, ni de un responsable político como lo es el señor Castillo", dijo Dovat.
Para el presidente de Zonamerica, las afirmaciones de Castillo se deben a que el Pit-Cnt "está en una etapa electoral" y que "ponerse más radical es un buen negocio para quedar bien".
En Zonamerica trabajan cerca de nueve mil personas, y se calcula que en todo el país hay por lo menos 12 mil empleados directos en las zonas francas.
Dovat dijo que si se calculan los efectos indirectos de las zonas francas (tales como la forestación o el transporte para las plantas papeleras) los puestos de trabajo generados podrían ascender a cerca de 50 mil.
Para el empresario los dichos de Castillo afectan la imagen de Uruguay y generan "ciertos temores en el inversor que no conoce el país".
Que "uno de los dirigentes más importantes de los sindicatos del país" haga tales declaraciones "por supuesto que afecta, al menos, la certeza", dijo Dovat.
En tanto, se prevé que el tema se trate en la reunión de la Cámara de Zonas Francas, que seguramente se va a pronunciar al respecto.