Saná | Los enfrentamientos callejeros entre los opositores al régimen y las fuerzas leales del acosado presidente llegaron ayer en Yemen hasta los barrios donde residen los altos funcionarios del gobierno y otros sitios estratégicos de la capital.
El tercer día de combates, que incluyeron ataques con morteros contra manifestantes inermes, dejaron nueve muertos, dijeron funcionarios médicos.
Los decesos más recientes elevaron a por lo menos 71 los muertos desde el domingo, mientras los opositores al gobierno incrementan sus esfuerzos para derrocar al presidente Alí Abdalá Salé.
Las fuerzas leales al presidente lanzaron contraataques con francotiradores desde azoteas de edificios y disparos de proyectiles contra los campamentos de los manifestantes.
Las fuentes dijeron que entre quienes fallecieron ayer había tres manifestantes, tres soldados rebeldes y un transeúnte. Murieron por obuses de mortero lanzados por las fuerzas del gobierno.
Las autoridades dijeron que los enfrentamientos entre manifestantes -que lograron hacerse de armas del régimen, gracias a desertores- y fuerzas de seguridad en la ciudad de Taiz, dejaron otras dos muertes. AP