El presidente José Mujica no descartó hablar con Dilma Roussefff sobre las nuevas disposiciones arancelarias sobre el rubro automotriz, e indicó que antes abordará el tema con Cancillería, según publicó la página web de la Presidencia.
Una horas antes Mujica admitió a los periodistas sentir "algún escozor", por la medidas brasileñas".
El gobierno uruguayo negocia con su par brasileño para quedar excluido del aumento de 30% decretado por Brasil la semana pasada en el impuesto que aplica a los vehículos importados, dijo a la AFP el director de Industria, Sebastián Torres.
"La idea sería lograr que los vehículos uruguayos no tuvieran que pagar ese 30% al ingreso a Brasil, que continuáramos en el marco del acuerdo de complementación que tenemos con ellos", explicó el jerarca, indicando que "son cuatro empresas básicamente las que producen y venden a Brasil", señaló Torres.
El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, explicó a la web de Presidencia que Brasil lleva a cabo un programa de incentivo a su industria automotriz y, en ese marco, estableció condiciones que diferencian su producción nacional respecto a la de otros países.
Los nuevos parámetros, que estarían vigentes hasta fin de año, prevén que "lo producido tenga una fábrica en el país, de que un 65% de los componentes sean nacionales y que haya un porcentaje de investigación y desarrollo. Así, promociona a la industria automotriz exonerándola de impuestos", indicó.
Además, señaló que espera reunirse con el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, "para que podamos tener un mismo sistema por el cual las empresas que se encuentran instaladas en Uruguay accedan al mismo sistema impositivo y no haya una diferenciación".
En base a AFP y Presidencia