Buenos Aires | El caso Candela Rodríguez, la niña de once años secuestrada y asesinada, suma nuevos detenidos: en total, ya son seis. Dos personas, Gabriel Gómez y Guillermo López, fueron apresadas tras nueve allanamientos.
Según Clarín, l os investigadores creen que uno fue el que capturó a la nena y el otro hizo la llamada extorsiva. Además, ya fueron acusados de "partícipes necesarios del crimen".
Ambos supuestos implicados tienen antecedentes por piratería del asfalto, al igual que Hugo Bermúdez, el uruguayo imputado como autor material del crimen. El padre de la niña, Alfredo Rodríguez, que está en prisión, habría integrado la misma banda.
Según fuentes policiales, los nuevos detenidos tendrían vinculación con Bermúdez ya que "andaban juntos", aseguraron.
Se estima que una de estas personas habría hecho la llamada extorsiva a la madre de Candela, mientras la niña estaba secuestrada. Uno de los dos nuevos detenidos tiene la voz muy parecida a la del hombre que hizo el llamado que se conoció una hora después de hallado el cuerpo, señalaron.
Por su parte, el abogado de los detenidos, Rodrigo González, dijo que sus defendidos no conocen a Candela, su familia ni a ninguno de los inculpados en esta causa. "Después del allanamiento de sus hogares, los detuvieron sin darles mayor información de por qué lo hacían", declaró desde la fiscalía de Morón. Y apuntó, como información adicional, que uno de sus defendidos había denunciado a la Policía de Morón hacía tres meses por extorsión.
Los investigadores del homicidio están convencidos de que la familia de la víctima recibió llamadas telefónicas amenazantes antes de que esta desapareciera.
En tanto, el carpintero Ramón Néstor Altamirano, detenidos como partícipe necesario del crimen, amplió ayer su declaración indagatoria ante el fiscal Marcelo Tavolaro, mientras que su esposa ratificó la denuncia contra el testigo de identidad reservada que acusó a su marido. La Nación/GDA