Un artista del dibujo animado

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A sus treinta y ocho años el artista Makoto Shinkai se confirma como uno de los mayores animadores de Japón, país donde cualquier animación promedio supera por lejos sus equivalentes del resto del mundo. Decir que Shinkai es una descripción concreta de él y su obra. Jóvenes, amores desencontrados y dificultades de comunicación marcan su obra. Y eso está presente en Cinco centímetros por segundo, que Cinemateca exhibirá entre el domingo y el martes tiene todo eso. Con un ritmo pausado, un cuidadísimo trabajo de sonido, un libreto notoriamente depurado (que en su vuelo deja entrever huellas del pasado del director como estudiante de literatura) y un dibujo refinado, la película se divide en tres partes, progresivamente más cortas, protagonizadas por un chico y una chica. La primera y la última son con la misma pareja, que se vincula a la distancia a lo largo de los años, se encuentra brevemente y se separa. En los tres casos el guión va mostrando lo que piensa cada uno de los personajes y luego muestra sus encuentros, en los que a veces lo que sentían no se puede expresar por los problemas de cada uno. Hay dos puntos comunes. Uno es el recurso de algo que vuela, que funciona como liberación en momentos claves. Y otro es el de borrar las caras de las parejas en momentos de encuentro frontal. Y para disfrutar más de esto, se puede buscar en Taringa.net un tributo a Shinkai, donde se incluyen numerosas ilustraciones suyas que pueden arrojar más pistas sobre su visión como artista.

cinco centímetros por segundo

ficha

Japón 2007. Título original: Byôsoku 5 senchimêtoru. Director, guión, montaje, dirección de arte y fotografía: Makoto Shikai. Música: Tenmon. Voces: Kenji Mizuhashi, Yoshimi Kondou, Satomi Hanamura.

atención a...

el ritmo de las historias. Esto es más una advertencia a los prejuiciosos y también los aficionados que esperen un anime al estilo de las series que llegan a través del cable.

la presencia que tiene la naturaleza en las historias. Al igual que ocurre en los films de Miyazaki, la naturaleza forma parte indisoluble de lo que le ocurre a los protagonistas. Pero aquí lo hace sin fantasía.

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