¿Qué pasaría con la distribución del ingreso si el gobierno decidiera quitar el IVA a una canasta de bienes que consumen más intensamente los pobres? Un estudio concluye que el "efecto redistributivo" sería "de pequeña magnitud".
El trabajo "Efectos redistributivos de impuestos indirectos: comparando simulaciones aritméticas y de comportamiento en Uruguay" del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales, simula el efecto redistributivo de quitar el IVA -mayormente de una tasa de 10%- a una canasta de bienes consumida más intensamente por la población de bajos ingresos.
Según concluyen las autoras del mismo (Verónica Amarante, Marisa Bucheli, Cecilia Olivieri e Ivone Perazzo) "el efecto negativo del IVA en la redistribución disminuye" y si bien "implica un cambio de compensación en la distribución" del ingreso, su "magnitud es muy pequeña".
El IVA es un impuesto regresivo ya que grava a la misma tasa los bienes y servicios para la población sin tener en cuenta sus ingresos. De esa manera, quienes tienen menores ingresos destinan más porcentaje de los mismos a pagar el impuesto que quienes tienen ingresos más altos.
"La eliminación del IVA para la canasta de consumo de la población pobre implica una disminución en la tasa impositiva promedio", sostienen las autoras.
De acuerdo con el modelo aritmético -que no toma en cuenta que ante el cambio tributario pueden modificarse los comportamientos de consumo de la población-, "la regresividad del IVA se reduce cuando se elimina el impuesto de la canasta de consumo de la población de bajos ingresos", afirman las integrantes del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales.
"También se observa que el efecto redistributivo negativo es más débil", agregan.
El índice de Gini que mide la concentración del ingreso, pasa de 0,527 a 0,525 después de aplicada la reforma en el IVA. Esto muestra el efecto limitado en la redistribución del ingreso, ya que el cambio en el indicador es mínimo. Cuanto más cercano a 0 es el índice de Gini, más igualitaria es la distribución de la riqueza, mientras que cuanto más próximo está de 1, más concentrada está la riqueza.
"En el modelo aritmético, el consumo de la canasta de la población de bajos ingresos cae 9%", sostiene el trabajo.
Las autoras realizan también un modelo de simulación de comportamiento que toma en cuenta cambios en el consumo a raíz de la reforma en el IVA.
En este modelo, el efecto redistributivo de la medida es el mismo (el índice de Gini pasa de 0,527 a 0,525), pero el consumo de la canasta de la población de bajos ingresos solo cae 1,1%.
Donde también hay cambios fuertes entre un modelo y otro es en la recaudación del impuesto.
En el modelo aritmético, los ingresos que percibe el Estado por el IVA caen 6,4% tras eliminar el tributo a una canasta de bienes que más consumen los pobres. En cambio, en el modelo de comportamiento, el cambio en el patrón de consumo lleva a que los ingresos del Estado por el IVA bajen 9,6%.
Bienes: La mayoría está gravado por una tasa de IVA del 10%, según el estudio.
Claves de los cambios previstos a nivel oficial
El gobierno prevé enviar un proyecto de ley con modificaciones en el IVA. Una de ellas consiste devolver todo el IVA en las compras que realicen los beneficiarios de Tarjeta Mides y asignaciones familiares con una tarjeta de débito cargada solo con el monto de esos planes. El costo fiscal de esta medida se estima entre US$ 33 millones y US$ 34 millones por año y alcanzará a unos 300.000 hogares.
El sistema es opcional, aquel que quiera recibir su asignación familiar en efectivo en una sucursal del BPS o una red de cobranza podrá hacerlo pero se perderá la devolución del IVA.
Por otro lado, el proyecto prevé que en algún momento de 2012 -lo que determinará el Poder Ejecutivo por decreto- las compras y pagos realizados con medios electrónicos -como tarjeta de crédito y débito y celular- paguen 20% de IVA en vez de 22%.
Para esto, el Ministerio de Economía quiere que primero se extiendan las redes de POS -el dispositivo que se necesita para pasar la tarjeta y hacer el pago- a la mayor cantidad de comercios posibles. Con esto se busca la inclusión financiera -que la población acceda a los bancos- y reducir la utilización de dinero en efectivo en la economía.