PILAR BESADA
El 87% de los liceales de contextos socioculturales bajos se sienten inseguros en el centro educativo, y el 20% fue víctima de ataques físicos o con armas, según un estudio realizado para la ANEP.
La investigación indagó, entre varios aspectos, cómo perciben los alumnos el peligro en el liceo. "Se pregunta a los estudiantes si han visto en el liceo chicos que beben, usan drogas o tienen armas, así como alumnos que roban, destruyen o pelean", señala el informe realizado para el Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores (IPES) por los investigadores Nelda Cajigas, Evelina Kahan, Mario Luzardo y María Mungay.
El 35% del estudiantado respondió que siente un alto nivel de inseguridad. "Si atendemos a los valores altos y medios en su conjunto, un 87% afirma no sentirse seguro en el liceo", indica el informe.
Para hacer esta evaluación, los alumnos realizaron afirmaciones como "este liceo está siendo muy afectado por el crimen y la violencia en el barrio"; "en este liceo no me siento seguro/a" o "los miembros de patotas hacen peligroso este liceo".
El estudio "Violencia interpersonal en liceos de Ciclo Básico de Montevideo: prevalencias de la agresión entre pares y depresión en estudiantes", se realizó en base a encuestas a casi 2.000 alumnos de 15 liceos de la capital realizadas en 2009.
La población estudiada pertenece a un estatus socioeconómico medio-bajo y bajo.
El informe mostró que el 27% de los estudiantes varones y el 13% de las chicas dijeron haber sido amenazados o atacados con armas.
En tanto, el 16% de los encuestados admitió haber sido objeto de acoso sexual, con una mayor prevalencia en las chicas (17%) que en los varones (14%).
Sin embargo, el 65% siente que el clima liceal es positivo en cuanto a reglas, actitudes y organización.
Bullying. La agresión entre pares, que los autores definen como "un fenómeno de violencia cuyos actores y víctimas son los propios alumnos", se midió en tres dimensiones; el hostigamiento (o "bullying"), la pelea física y la victimización.
En el caso del hostigamiento, (que se evaluó con preguntas como "hice rabiar a otros compañeros para divertirme"; "hablé mal de mis compañeros" o "inicié discusiones o conflictos"), el 15% de los alumnos obtuvo puntuaciones altas. Los varones que admitieron acosar a compañeros (22,1%), son más del doble que las chicas (9,2%).
En cuanto a la pelea física, el 23% de los alumnos obtuvieron puntajes altos, tras responder a cuestiones como: "Me puse a pelear a golpes con otros porque estaba enojado; "di empujones, cachetadas", o "le pegué a compañeros que son fáciles de ganar".
A su vez, la "victimización" alcanza al 17% de los alumnos. "Hay compañeros que me toman el pelo"; "algunos compañeros se burlan de mí" o "algunos compañeros me empujan y pegan", son las aseveraciones que hicieron este grupo de estudiantes.
El estudio indagó también en el rol de los espectadores de los hostigamientos y el de los profesores. "El 65,6% de los estudiantes dicen que ellos no se `meten` con los demás compañeros, lo que refleja una actitud relacional sana", afirma el estudio. "Es preocupante, sin embargo, que la tercera parte de los estudiantes reaccionan negativamente: el 16,5% son cómplices del hostigador y el 14% es indiferente u omiso", agrega.
En cuanto al papel de los profesores, la mayoría de los estudiantes (64%) dice que los docentes intervienen para solucionar los conflictos, aunque el 12,6% declara que los docentes "no hacen nada" en situaciones de acoso porque "no se enteran" y el 23,5% "ignora lo que hacen sus profesores".
Los investigadores también indagaron si los alumnos hablan con sus profesores sobre sus problemas. "Es llamativo que más de la mitad de los estudiantes (53%) dicen no hablar con ningún profesor", indica el informe.
"Los jóvenes no tomarían a los docentes como referentes con quienes compartir información ni pedir ayuda", manifiesta el estudio. "Esto nos lleva a preguntarnos en qué medida el estudiante siente que sus docentes están disponibles para acercarles sus dudas y preocupaciones. Las falencias del sistema educativo actual en el cual los docentes tienen que afrontar el multi-empleo, la inestabilidad en los centros y la baja dotación horaria pueden explicar en parte este fenómeno", concluyen los expertos.
Por otro lado, casi el 75% de los estudiantes admite que el liceo "les gusta", aunque el cuestionario reveló que "muchos de ellos contestaban que les gustaba el liceo por sus recreos o para estar con sus amigos". Según los investigadores, este resultado "lleva a pensar en la importancia que la institución liceal tiene para los jóvenes como espacio de socialización, dejando en segunda instancia los objetivos específicos del aprendizaje".
"Estos hallazgos nos interpelan llevándonos a preguntarnos el `para qué` de la institución educativa para estos jóvenes", comentan. "Si se ve como un lugar exclusivo de integración con pares", podría explicar "en parte, la repetición".
18% con depresión
El informe para ANEP mostró que la depresión en la población de Ciclo Básico asciende al 18%. Estudios realizados en diversos países muestran que la existencia de la depresión en la adolescencia es de un 15 a un 20%; "lo que indica que la prevalencia observada aquí está dentro de los valores más altos de la literatura internacional", señala el informe.