Una funcionaria de jerarquía en la oficina de Paysandú de la Dirección Nacional de Identificación Civil fue señalada como responsable de una maniobra fraudulenta con la emisión de documentos. Se estima que el fraude podría superar el monto de $ 200.000.
Los antecedentes de este caso, informó ayer el diario El Telégrafo, fueron elevados a la jueza penal de 2° Turno, Alicia Meneses, quien en las próximas horas dictaría el procesamiento de la funcionaria policial.
De acuerdo con la información manejada por el matutino sanducero, la irregularidad fue detectada desde la sede central de la DNIC en Montevideo. El director de la unidad encargada de expedir cédulas de identidad y pasaportes, Ruben Amato, designó a un comisario inspector para conducir en forma personal y reservada la investigación en la oficina de Paysandú.
El viernes pasado el investigador especial reunió los indicios: una funcionaria de confianza de la repartición falsificaba recibos del importe pagado por la emisión de cédulas y pasaportes en la oficina.
Dado que la maniobra venía siendo realizada desde hacía cierto tiempo, se estima que su monto podría superar los $ 200.000.
De acuerdo con los elementos manejados por el periódico sanducero, se estima que dos factores conspiraron para que el fraude hubiese permanecido impune tanto tiempo. Por un lado, la falta de personal que aqueja a la oficina local y por el otro la cantidad de trámites que realiza la misma, se estima que más de dos mil por mes.
Aunque varios funcionarios fueron indagados, se estima que la responsabilidad recae enteramente sobre la funcionaria detenida.