El economista Javier de Haedo, excandidato de Alianza Nacional a la Intendencia de Montevideo y primer suplente del senador Jorge Larrañaga, abandonó la política activa porque prefiere "ocupar el tiempo" en una actividad donde se sienta "más útil", admitió.
De Haedo aclaró que su decisión no tiene relación con diferencias con el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga.
El economista se había sumado a Alianza Nacional al inicio de 2009 y fue el candidato del sector en las municipales de mayo de 2010.
En diciembre de ese año protagonizó una fuerte diferencia pública con Larrañaga cuando el Senado aprobó el ingreso de la Asociación de Escribanos al Fonasa y la eliminación del Sistema Notarial de Salud a partir del 1° de julio de este año, con el fin de sumar a ese colectivo al nuevo sistema de salud estatal.
La iniciativa fue votada por el Frente Amplio y por De Haedo, desconociendo la posición de Larrañaga y del sector. En ese momento, el economista ocupaba la banca de Larrañaga, que estaba con licencia.
Esto significó un quiebre en la relación política de ambos. Por su actitud, De Haedo fue criticado en la interna de Alianza Nacional ya que fue directamente en contra de la decisión política del sector.
Incluso, Larrañaga aclaró entonces en una carta pública que De Haedo actuó "a título personal" y que su sector no lo respaldaba en la postura asumida.
En la carta, Larrañaga dijo que el voto de su suplente "no se condice con nuestro pensamiento ni compromete la definición de nuestro colectivo político".
Tiempo después, De Haedo comunicó a la secretaria de Larrañaga que no deseaba ingresar más como suplente del líder aliancista, por lo cual pidió que ya no se lo tuviera en cuenta.
"Yo soy algo políticamente incorrecto y la política es muy políticamente correcta", declaró a El País, trasuntando malestar por aquella diferencia.
De Haedo decidió ahora "abrir un paréntesis por tiempo indeterminado de la actividad partidaria".
Aclaró que "no hay ningún problema" con Larrañaga ni con Alianza Nacional.
"En lugar de trabajar en algo en lo que no me siento cómodo prefiero ocupar todo mi tiempo en algo que me gusta, que me resulta útil y donde sí me sienta útil", declaró.
"Yo me había involucrado en la política con intensidad en 2009, encarándolo como una relación de largo plazo", dijo.
"Lo hice pensando en que podría contribuir a una mejor calidad de la política, quizá con una ilusión desmedida y poco realista", lamentó.
"Hoy no soy tan optimista como entonces", añadió.
Sin hacer mayores comentarios, Larrañaga apenas dijo a El País que De Haedo "es uno de los grandes economistas que tiene el país", y que cuando sea necesario "vamos a consultarlo en los temas de su especialidad".
En lo político, el líder aliancista le envió "un agradecimiento al economista".