El próximo gran desafío para los rebeldes es cómo reactivar la economía

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AP

Tras seis meses de conflicto, los rebeldes libios se verán ahora confrontados al desafío de reactivar la economía, empezando por la tarea de garantizar el funcionamiento de los servicios básicos y de reanudar las exportaciones de petróleo.

Los expertos consideran que Libia necesitará inversiones de hasta 100.000 millones de dólares en los cinco próximos años para dotarse de unas infraestructuras sólidas que atraigan a los inversores locales y extranjeros.

"Creo que Libia tendrá que invertir anualmente cerca de 20.000 millones de dólares durante los cinco próximos años, en infraestructuras y servicios de base", afirmó Lahcen Achy, un experto del Carnegie Middle East Center, basado en Beirut.

Los nuevos dirigentes de Libia heredan una economía maltrecha que estaba prácticamente dirigida por el Estado, bajo un régimen corrupto y dictatorial que dilapidó buena parte de la renta petrolera en satisfacer las ambiciones del coronel Gadafi, según los distintos análisis hechos sobre el país.

"El nuevo gobierno debe partir de cero. La mayor dificultad será gestionar la herencia económica de Gadafi", que hizo muy poco por las infraestructuras del país, empezando por la red de carreteras, explica Achy.

"Libia afronta desafíos estructurales (...) Como el país dependía casi por completo del petróleo, es esencial diversificar la economía y desarrollar el sector privado. Se necesitan reformas clave", destaca el experto.

En 2010, el Producto Interior Bruto de Libia se elevó a unos 90.000 millones de dólares, con una rente per cápita de unos 15.000 dólares en una población de 6,5 millones de personas.

La mayor parte de las infraestructuras está en mal estado. Las escuelas, hospitales, carreteras y puertos se deterioraron durante los 42 años de poder de Gadafi.

La rebelión libia ha reclamado que de forma urgente se desbloqueen 5.000 millones de dólares de fondos bloqueados, en una reunión en Doha del Grupo de Contacto sobre Libia.

Aref Ali Nayed, representante de Consejo Nacional de Transición (CNT), el órgano político de la rebelión, precisó que la suma servirá para pagar los sueldos de los funcionarios, desminar las ciudades y rehabilitar las escuelas y los hospitales.

Mientras tanto se están haciendo consultas en la ONU en Nueva York para ver la forma de desbloquear los haberes congelados del régimen libio, estimados por el número dos de la insurgencia, Mahmud Yibril, en 170.000 millones de dólares.

"Libia tiene mucha más suerte que sus vecinos, Túnez y Egipto, por los enormes haberes que podrán utilizarse para modernizar el país", destaca Achy.

Libia dispone de las principales reservas de petróleo de África, con 44.000 millones de barriles, aunque se considera que la explotación es de momento muy baja teniendo en cuenta el nivel de esas reservas.

El país exportaba antes del estallido de la rebelión a mitad de febrero alrededor de 1,5 millones de barriles diarios (mbd) de petróleo. El crudo representa en tiempos normales el 95% de sus ingresos por exportaciones.

"No creo que sea posible reanudar de inmediato la producción", reconoció recientemente el ex presidente de la compañía nacional de petróleo (NOC) Shukri Ghanem, en una declaración a la agencia especializada Platts.

"Tal vez harían falta tres o cuatro meses para reanudar la producción, y dos años para volver al nivel inicial", añadió, destacando que durante estos seis meses han resultado dañadas instalaciones vitales para la producción y el transporte.

AFP

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