Uno de los efectos de la actual crisis de la zona euro es la decisión de la Unión Europea de instar a sus miembros a incluir en sus Constituciones una cláusula que impida a los gobiernos tener déficit fiscal, es decir, que no gasten más de lo que reciben por ingresos. En el caso de Alemania rige una norma constitucional que limita el déficit al 0.35% del PBI. Uno de los primeros países en reaccionar positivamente fue España en donde hay consenso entre gobierno y oposición para aprobar esta "regla de oro" del equilibrio presupuestario. Uruguay, bajo el gobierno del Frente Amplio, no calificaría dentro de esa norma pues pese a la bonanza actual tiene un déficit superior al 1% que algunos vaticinan se duplicará el año próximo. Y Rendición de Cuentas mediante se sigue gastando más de la cuenta.