Santiago | Chile se semiparalizó ayer, con oficinas públicas y parte del comercio cerrado, barricadas en avenidas de las principales ciudades y enfrentamientos con la Policía, en la primera jornada del paro nacional de 48 horas convocado por la mayor sindical del país.
En el inicio de la jornada, manifestantes bloquearon con neumáticos encendidos y palos esquinas importantes de la capital, como varias intersecciones de la principal arteria de Santiago, mientras que en sectores periféricos se impidió la salida de los ómnibus arrojándoles piedras.
Enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales estallaron en al menos tres puntos de la ciudad, donde la Policía disolvió con carros hidráulicos y gases lacrimógenos a piquetes que intentaron cortar el tránsito.
A la manifestación general, convocada por la Central Unitaria de Trabajadores, adhirieron empleados fiscales y de algunas empresas privadas, además de los estudiantes y profesores que desde hace casi tres meses han protagonizado protestas.
Con peticiones que van desde una reforma a la Constitución y un cambio en el Código del Trabajo hasta la rebaja de los impuestos a los combustibles, la manifestación amenaza con convertirse en un reclamo generalizado en contra del gobierno.
En un primer balance, el gobierno informó que se registraban 35 detenidos por desórdenes, además de 11 heridos (nueve son policías).
En tanto, tres estudiantes que permanecían en huelga de hambre depusieron la medida que mantenían desde hace 37 días en apoyo a la protesta estudiantil. AFP