Gabinete recibe hoy el polémico impuesto a tenencia de tierras

Parlamento. Aún no están seguros todos los votos en el Frente Amplio

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Tras tres meses de idas y vueltas entre Mujica y Astori, todo indica que hoy será aprobado en el Consejo de Ministros el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR). La iniciativa es apoyada por el MPP y el PCU con condiciones.

Luego de varios anuncios fallidos, un ministro que amenazó con renunciar, una dura polémica en la interna del Frente Amplio y cuestionamientos de todo tipo desde la mayor parte de las gremiales rurales, el presidente José Mujica hará aprobar hoy en el gabinete el proyecto de impuesto a la tierra.

Hasta ayer faltaba la firma de los ministros de Economía, Fernando Lorenzo; de Ganadería, Tabaré Aguerre; y de Transporte, Enrique Pintado. Sin embargo, para Mujica la iniciativa contará con la unanimidad de los secretarios de Estado ya que hablará previamente con ellos.

Ayer los celulares de los tres ministros que aún no firmaron el proyecto, ninguno de ellos integrante del MPP, permanecieron apagados. Tampoco hablaron sus voceros.

Hoy no termina la película. El proyecto será remitido de inmediato al Parlamento. En principio se maneja que la oposición votará en contra del ICIR, al tiempo que algunos legisladores oficialistas, en particular los del Frente Líber Seregni, han manifestado diferencias con la idea del presidente.

"Yo no voy a pedir que cierren filas, por el contrario: lo principal es la libertad de opinión, porque es un tema discutible", afirmó ayer el primer mandatario a La República.

El presidente Mujica dio a conocer el proyecto de impuesto a la tierra al día siguiente que naufragara en el Parlamento el intento de anular la ley de Caducidad por el voto del diputado Víctor Semproni, aliado electoral de MPP.

De inmediato salió el senador Rafael Michelini (FLS) a decir que no estaba dispuesto a apoyar el nuevo impuesto.

Tras él salieron otras figuras oficialistas con una posición similar, entre ellos el vicepresidente Danilo Astori quien asumió intensas negociaciones directamente con Mujica.

La paternidad del proyecto se le atribuye al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Gabriel Frugoni. Fuentes del astorismo le asignan al funcionario el rol de "ministro de Economía en las sombras". Por ello, sintieron que el impuesto fue una manera de cuestionar la gestión del ministro Lorenzo, hombre cercano a Astori y miembro del FLS e integrante del Nuevo Espacio, el grupo de Michelini.

Frugoni es hijo de un histórico militante del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) que tras el retorno a la democracia se apartó de la política y se centró en la actividad rural y comercial, según fuentes del grupo de Astori.

"Para el viejo (Mujica) Frugoni es como un sobrino, confía mucho en él, le pregunta todo", sostuvo una fuente vinculada con Astori y el MEF.

El ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, se enteró de los planes de Mujica por los medios y amenazó con renunciar, lo que no se concretó. En la última semana de mayo Aguerre pasó de dar a conocer su molestia por el impuesto a defender el gravamen frente a los productores.

"Las exportaciones de granos aumentaron 400% en los últimos cinco años". (...) Son necesarios recursos para mejorar la infraestructura", aseveró Aguerre ante la 94° asamblea de la Asociación Rural.

Para el Comité Central del Partido Comunista (PCU), la iniciativa de Mujica es "un aporte en la revolución del pueblo" y se inscribe en la disputa entre los proyectos de país de "la izquierda y la derecha".

No obstante, para los comunistas será muy poco lo que recaudará el ICIR. "La montaña pare un ratón", aseveró el senador Eduardo Lorier y anunció que buscan limitar la extranjerización de la tierra.

Recaudación. A través del ICIR se prevé gravar con 67 Unidades Indexadas (US$ 8) la hectárea a las extensiones de tierra entre 2.000 y 5.000 hectáreas; con 100 Unidades Indexadas (US$ 12) aquellas extensiones entre 5.000 y 10.000 hectáreas, y con 135 Unidades Indexadas (US$ 16) las extensiones de tierra superiores a las 10.000 hectáreas. Con lo recaudado, unos US$ 60 millones al año, se financiará un fideicomiso de unos US$ 500 millones en el que invertirán las AFAP.

Mujica: Dijo que no le pedirá a la bancada del FA que "cierre filas" tras el impuesto a la tierra.

Características del proyecto

El prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa explicó a El País que no se trata de un impuesto al agro, sino que lo que intenta es desestimular la concentración de tierras en el territorio nacional.

El objetivo del denominado Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR) es aplicar un gravamen anual que recaiga sobre los activos inmobiliarios rurales que excedan en total las 2.000 hectáreas índice Coneat 100 o equivalentes.

Esto significa, por ejemplo, que los predios de 3.000 hectáreas con índice Coneat 60 no pagarán este impuesto, pero 1.500 hectáreas de índice Coneat 200 sí lo harán.

De acuerdo a los cálculos del Poder Ejecutivo, este impuesto afectará a 1.500 productores de los 50.000 que tiene el país.

Expresado de otra manera, de los 17 millones de hectáreas cultivables o productivas del país, un tercio se vería afectado por este gravamen. "Uruguay tiene un índice de concentración de la tierra importante, incluso mayor que el resto de la región", sentenció Diego Cánepa.

En la exposición de motivos del proyecto que redactó la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) se explica que en los últimos 10 años la tributación del sector agropecuario disminuyó casi en un 30%.

IMPUESTO A LA TIERRA

A favor

José Mujica, presidente de la República

"La tierra se valorizó, queremos que sigan haciendo guita, pero el Estado necesita recursos".

Eduardo Lorier, senador del Partido Comunista

"Es un aporte en la revolución del pueblo, es parte de la disputa entre la izquierda y la derecha".

Diego Cánepa, prosecretario de Presidencia

"El ICIR busca desestimular la concentración de tierras. Afecta a 1.500 productores".

Ernesto Agazzi, senador del MPP

"Concentración de tierras es contraria al interés nacional y al modelo de país productivo".

En contra

Danilo Astori, vicepresidente

"Los inversores pueden ver riesgos por falta de previsibilidad y cambio de reglas de juego"

José Bonica, presidente de la Asociación Rural

"El presidente Mujica se aparta del espíritu con el que inversores trajeron sus ahorros al país".

Ernesto Talvi, director de Ceres

"Los países desarrollados ven este tipo de impuestos como una forma de expropiación".

Luis Alberto Lacalle, senador UNA

"No hay que cambiar las reglas de juego ni endeudarse en tiempos de bonanza económica".

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