RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
La directiva del Sindicato Médico de Rivera entregó una carta a la dirección del hospital en la que reclama la "urgente conformación de una bipartita" para analizar "las graves carencias" del hospital. Han afirmado que quieren "marcar distancia de este colapso".
Los médicos señalan que en la salud pública riverense se da la paradoja de que para lograr una rápida respuesta "hay que llegar preso" o en su defecto, "sufrir una fractura expuesta" en un accidente de tránsito.
El centro asistencial fronterizo enfrenta enormes dificultades en la emergencia. "Faltan camas y no podemos realizar una adecuada circulación", dijo Fernanda García, presidenta del sindicato. El estrés de los profesionales también genera inquietud, en virtud de que "luego de hacer 24 horas de guardia en ASSE, tenemos que cumplir nuestro turno en centros privados, salimos de una guardia y entramos en otra", relató García. Los médicos dicen sentirse "muy presionados" y temen "tener problemas legales".
"Hemos caído en omisión de asistencia", aseguró García en referencia a la situación del hospital local, donde hay solo un anestesista. La situación se agrava, dijo la sindicalista, "porque no tenemos una buena relación funcional con el director". El titular del hospital es Juan Segura, dirigente del MPP.
En tanto, el traumatólogo Sixto Rodríguez fue categórico al señalar que "la imposibilidad de realizar intervenciones quirúrgicas en forma coordinada obliga a realizar operaciones de urgencia en centros asistenciales privados, que ceden el quirófano fuera de hora".
"Sí tenés un juanete, no sabes cuándo te voy a operar; si te fracturas en el tránsito, te operan pocas horas después", graficó Rodríguez, quien aseguró que la situación tiene "cansados" a los médicos.
Ricardo Araújo, exjefe del CTI (ver aparte), manifestó que "en la zona metropolitana un médico gana tres veces más que si trabaja en Rivera o en otro departamento alejado de la capital".
Semana pasada renunció el jefe del cti
El encargado del block quirúrgico del Hospital de Rivera, Ricardo Araújo, presentó su renuncia la semana pasada tras discutir con el director del hospital. Unos días antes Araújo había informado a la directiva de la situación, enumerando dificultades y destacando que "el tema de los anestesistas sigue sin resolverse".
"Compran instrumentos y no tenemos ni un médico radiólogo para operar esos equipos", se quejó Araújo con sus colegas. Los médicos temen que "esto termine en una tragedia", si es que "ya no se nos murió alguien por falta de una adecuada atención".