El crecimiento de la Eurozona disminuyó en el segundo trimestre a 0,2% respecto al trimestre anterior, cuando había aumentado 0,8%, según datos oficiales divulgados hoy, que podrían complicar aún más la búsqueda de soluciones a la crisis de la deuda europea.
El dato refleja la desaceleración de las dos principales economías de la Eurozona: la alemana, que creció un 0,1% en abril-junio después de haberse expandido 1,3% en enero-marzo; y la francesa, que se estancó en 0% después de haber crecido un 0,9% en el periodo anterior.
El crecimiento general del segundo trimestre, divulgado por la oficina europea de estadísticas Eurostat, estuvo por debajo de la expectativa promedio de 0,3% de los analistas consultados por la agencia Dow Jones, debido precisamente a datos peores de lo esperado en Alemania y Francia.
España e Italia, que estuvieron bajo una presión insostenible de los mercados hasta que el Banco Central Europeo (BCE) se decidió la semana pasada a comprar bonos de sus deudas, crecieron 0,2% y 0,3% respectivamente. En el primer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) español había crecido un 0,3% y el italiano un 0,1%.
Uno de los países que más sufrió el parón fue Holanda, que tuvo un anémico crecimiento de 0,1%, después del 0,8% registrado en el primer trimestre.
En comparación con el mismo periodo del año pasado, el PIB de la Eurozona en el segundo trimestre fue de 1,7%, frente a 2,5% en el primer trimestre.
Los resultados de la Unión Europea (formada por los 17 países de la Eurozona y otros diez que no adoptaron el euro) son similares a los de la Eurozona, tanto en comparación trimestral como interanual.
Eurostat divulgó su informe horas antes de la reunión en París entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, para discutir la respuesta a la crisis de la deuda que ya obligó a adoptar programas de rescate para tres países de la Eurozona: Grecia, Portugal e Irlanda.
La ralentización europea va en apariencia en sentido contrario a las tendencias en Estados Unidos y Japón, las otras dos grandes zonas industrializadas del planeta.
En Estados Unidos, el crecimiento del PIB pasó de 0,1% a 0,3% entre los dos trimestres, y en Japón, devastado por un sismo y un tsunami en marzo, la contracción se redujo de -0,9% a -0,3% en ese mismo lapso.
"Se esperaba una disminución (en el crecimiento europeo) del segundo trimestre", dijo Clemente de Lucia, analista de BNP Paribas en París. "Lo más alarmante, sin embargo, es que la tendencia subyacente (de crecimiento) está perdiendo impulso", agregó.
Además, en Estados Unidos "la recuperación es menor de lo que se preveía" y en los países emergentes hay un enfriamiento de la actividad económica, incluso en China, que lideró la recuperación mundial tras la crisis financiera desatada en 2008 por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.
Todo eso deja entrever un panorama movido en los próximos trimestres y la "reciente intensificación de la agitación de los mercados no ayudará" a salir del paso, dijo De Lucia. "Cuanto más duren las tensiones en los mercados, mayor será el riesgo de que se transmitan a la economía real", comentó.
En los países de la Eurozona, los mejores resultados del PIB trimestral son los de Austria (+1%) y Finlandia (+1,2%).
El PIB de Gran Bretaña, que forma parte de la UE pero no de la Eurozona, creció 0,2% en el segundo trimestre respecto al primero, cuando había crecido un 0,5%. En términos interanuales, el aumento fue de 0,7% (frente a 1,6% en el periodo enero-marzo).
AFP