Madrid | El País de Madrid y AFP
El papa cumplirá un programa intenso durante su visita a Madrid el próximo jueves, el cual estará marcado por gestos que van desde confesar a jóvenes hasta reunirse con minusválidos, indicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.
A los jóvenes católicos de todo el mundo que se congregarán en la capital española, el papa quiere enviar un mensaje preciso: "Es importante tener bases sólidas en la vida, sobre todo cuando vivimos una época tan fluida", explicó Lombardi.
Benedicto XVI, que evitará hablar de la delicada situación económica de España así como de las revueltas de los "indignados", invitará a los jóvenes a ser ante todo "generosos" con los demás, explicó el religioso.
"A veces antes de un viaje del papa se realizan manifestaciones de protesta, eso ocurrió en Malta y en Inglaterra. Las organizan personas con opiniones diferentes que quieren aprovechar el momento para comunicarlas. Eso no debe suscitar estupor ni preocupación, porque hace parte de la vida de los países democráticos", aseguró el vocero del pontífice.
Se espera que más de un millón de jóvenes de todo el mundo asistan a la 26ª edición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), para la cual han sido organizados numerosos eventos, entre ellos un Vía Crucis por el centro de Madrid.
Miles de sacerdotes y seminaristas, junto con 800 obispos, dictarán catequesis a los jóvenes para la ocasión. Se montaron escenarios, carpas y aseos móviles y, además, cien confesionarios portátiles fueron instalados en las calles.
El papa será recibido por los reyes españoles quienes asistirán el próximo domingo a la misa final y lo despedirán al regresar a Roma.
El jefe del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunirá el viernes con el papa en la sede de la nunciatura, donde el pontífice se alojará.
Entre las ceremonias más importantes que Benedicto XVI presidirá, figura la vigilia de oración el sábado en el aeródromo "Cuatro Vientos" y el Vía Crucis del viernes durante el cual recorrerá las 14 estaciones.
En cada una de ellas recordará los sufrimientos e injusticias que padece actualmente el mundo, como aquellos que se atraviesan en Irak, Tierra Santa, Haití y Sudán, sin olvidar a los desempleados, enfermos, drogadictos, etc.
El sábado por la mañana confesará personalmente a unos treinta jóvenes junto con otros 200 confesores y resaltará el valor de la penitencia, poco respetado por las nuevas generaciones.
Como es tradición, el papa almorzará con doce jóvenes de los cinco continentes, la mitad de ellos varones.
Antes de la vigilia de oración, visitará a 200 jóvenes minusválidos físicos y mentales en el Instituto San José.
Al término de la JMJ se anunciará solemnemente que la próxima edición se llevará a cabo en Río de Janeiro con un año de anticipación, en el 2013 en vez del 2014, para evitar que coincida con la Copa del Mundo de Fútbol que se disputará en Brasil en ese año.
Marchas. Más de cien organizaciones españolas convocaron a una manifestación en Madrid para la que esperan miles de personas el miércoles, víspera de la llegada a la capital de Benedicto XVI.
Bajo el lema "De mis impuestos, al papa cero. Estado laico", los convocantes -asociaciones laicas, cristianas progresistas, ateas, de izquierdas y de homosexuales- denuncian que "el Estado financie este evento", y su alto coste en un momento en que el desempleo supera el 20% de la población activa en España.
"Estamos totalmente de acuerdo con que vengan, pero no con que un evento privado sea financiado con el dinero de todos", declaró este viernes en conferencia de prensa Luis Vega, presidente de la Asociación Madrileña de Librepensadores y Ateos (AMAL).
Los convocantes estiman que el Estado, los gobiernos regionales y los ayuntamientos gastarán "más de 100 millones de euros" en las JMJ si acuden 500.000 jóvenes, según Francisco Delgado, presidente de Europa Laica. Los organizadores esperan el doble, más de un millón de peregrinos.
En tanto, el director financiero de la JMJ, Fernando Giménez Barriocanal, dijo por su parte que "los impuestos directos e indirectos" generados por esta visita del Papa aportarán "entre 30 y 40 millones de euros" a las arcas públicas. El Ministerio de Economía no ha hecho ninguna estimación al respecto, según un portavoz.
El responsable económico de la JMJ da otro dato que, asegura, "sirve para hacerse una primera idea" del impacto económico. "El año pasado España recibió 53 millones de turistas que dejaron 53.000 millones de euros. Y este año, el 1% de los turistas que viene a España lo hace por la JMJ".
Los organizadores aseguran que la recepción a Benedicto XVI supondrá unos ingresos de más de 100 millones de euros para España.
Defienden además que la visita, retransmitida por televisores de todo el mundo, supondrá "una importante proyección para la marca Madrid y la marca España".