La cocina de Japón merece la fama que posee. Felizmente ha ganado terreno en Uruguay y desde este punto de vista Kokoro es el más calificado exponente de esa cocina. La Escudería se dio cita allí y la cena fue un placentero asedio de numerosos platos. Las gyöza, empanadillas mínimas de salmón o de cerdo, los distintos tipos de makis, un memorable arroz con langostinos y, sobre todo, langostinos gigantes rebozados en el crocante panco. La sopa de misu, con sus cubos de tofu, deliciosa. Los comensales se entusiasmaron tanto que Sebastián renunció a su Sashimi ante la cantidad de platos ordenados. Lorenzo, que frecuenta Kokoro, aportó vinos blancos de calidad abrumadora: Riesling Dopff au Moulin 2001 y un Gewürztraminer de la misma añada, vivos y perfectos al cabo de una década. Las copas se convertían en corolas gracias a sus bouquets. Sebastián cerró el banquete con un te verde, como debe ser sin azúcar. Aplauso merece el camarero Federico, un mexicano gentil y eficiente.
Kokoro. Libertad 2592, tel. 27069140. Precio $ 1.300 por comensal. Es posible comer por la mitad de esa suma.
Hotel Barradas. Una cena presentada por Hugo García Robles que disertará sobre cocina italiana, con grabaciones históricas desde Caruso a Pavarotti, tendrá lugar hoy a las 20:30 en el Barradas de Punta del Este. Vinos italianos, Prosecco, Pinot Grigio y Dolcetto de Monferrato. Reservas al 42481527.
Pizzorno. En los vinos que produce Carlos Pizzorno brilla con luz propia el Tannat Malbec 2009, 50% de cada variedad y 13,5% de alcohol. Muestra color cereza madura con ribete aún violáceo, aroma complejo ahumado y frutos rojos. En la boca: seco, muy equilibrado, estructura importante, paso sedoso y un final prolongado sobre los valores frutales. Amplio uso: carnes, pastas, quesos, charcutería fina.
Tannat Malbec Pizzorno, cosecha 2009. Precio $ 154 (Las Croabas, teléfono 2708 5144).
De Lucca. La poda convocó en la bodega de Reinaldo de Lucca, una nutrida concurrencia que, tras manejar las tijeras, empuñó tenedores y cuchillos en la mesa. Una selección de patés y rillettes de La Ferme fueron aplaudidos y consumidos con placer. Las brasas aportaron chorizos y asado, escoltados por ensalada y regados con vino del lugar. Reinaldo descorchó un Magnum de Merlot cosecha 1990, vivo después de 21 años. Final de fiesta: Botritis de Rousanne, estupendo licoroso que se vende sólo en la bodega.