Los mercados del mundo se hunden por miedo a la recesión económica

Lunes negro. El Dow Jones perdió 5,55% Bolsa de San Pablo cayó 8% y Buenos Aires 10,73% Pese a medidas del BCE, Europa no quedó atrás: Fráncfort cayó 5,02, Madrid 2,44 y Milán 2,43 | La economía está más débil que en la crisis de 2007

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AP, AFP Y ANSA

Las Bolsas mundiales sucumbieron ayer al pánico y la onza de oro superó por primera vez los 1.700 dólares, en un mercado marcado por el miedo a una recesión de la economía mundial y el poco efecto de los esfuerzos internacionales.

La Bolsa de Nueva York cayó a su nivel más bajo en 10 meses: el Dow Jones perdió 5,55% y el Nasdaq 6,90%. Es la primera vez desde octubre que el índice vedette termina bajo los 11.000 puntos y su peor jornada en términos de porcentaje desde diciembre de 2008, un período negro para el sector financiero.

Los mercados "ya estaban en plena baja, y la degradación es un shock adicional para los inversores nerviosos", observó Nigel Gault, de IHS Global Insight.

Más de 69 acciones cayeron por cada una que subió en la Bolsa de Valores de Nueva York. El volumen fue de 9.700 millones de acciones. Los inversionistas están preocupados por la situación económica estadounidense y los problemas de la deuda en Europa.

El nerviosismo atizó los recuerdos de la crisis financiera de hace tres años, llevando a los inversores a alejarse de las acciones y buscar refugio en las que consideraban como inversiones más estables, como los bonos del Tesoro y el oro.

América Latina. Las plazas latinoamericanas se hundieron también: San Pablo cayó 8%, México 5,88%, Bogotá 4,11%, Santiago 6,92, Lima 7,09% y Buenos Aires 10,73%.

Una prueba de que Brasil también es afectado por las turbulencia (ver página A/3) fue el hecho de que la Bolsa de San Pablo llegó en horas de la tarde a bajar el 9,7 por ciento y estuvo a punto de suspender los negocios.

El viernes, el Ibovespa había terminado sus operaciones con una pequeña ganancia de 0,26% a 52.949 puntos, pero acabó la semana pasada con negativo de 9,98%. El jueves el índice registró la que había sido su mayor caída del año al retroceder 5,72%.

Europa. Fráncfort, principal plaza bursátil de la Eurozona, perdió un 5,02%, París 4,68% y Londres 3,39%.

Madrid y Milán, que se habían beneficiado de la calma que parecía reinar en el mercado de la deuda tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de comprar títulos españoles e italianos en el mercado secundario, terminaron en baja de 2,44% y 2,43% respectivamente, sucumbiendo al pánico general que se agudizó con las pérdidas de Wall Street.

"Los inversores están preocupados por los crecientes riesgos de una recesión mundial, la amenaza de dificultades de los bancos y la creciente falta de confianza en los políticos de la Unión Europea para resolver la crisis de la deuda y la crisis de los bancos", dijo Neil MacKinnon, analista de VTB Capital.

En el primer día de calma tras la tormenta de la semana pasada España e Italia pudieron respirar aliviados tras la decisión del BCE. Los intereses de los bonos españoles a 10 años cayeron al 5,154% al cierre de los mercados, frente al 6,2% el viernes, y los italianos al 5,286% (6,1%).

La prima de riesgo, interés exigido a los bonos españoles frente a los alemanes, bajó en el caso español a 288 puntos y el del italiano a 301, tras haber superado la semana pasada por primera vez el umbral de los 400 puntos.

La compra de deuda por parte del BCE pretende "prevenir o más bien moderar el contagio que ambas economías han estado sufriendo y ha llevado a los diferenciales de deuda a máximos históricos", dijo Nuria Álvarez, analista de Renta 4.

Pero para moderar ese contagio a España e Italia también "es clave que se avance en el proceso legislativo de las medidas anunciadas por el Eurogrupo el 21 de julio (que acordaron un rescate para Grecia)".

Pero la pregunta ahora es: ¿hasta cuándo va a seguir jugando el banco europeo de bombero?

El gobierno alemán volvió a descartar ayer un aumento de la dotación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

Muy pesimistas, los economistas de Commerzbank estiman que la distensión solo podría durar "dos días".

"La decisión del BCE no es un arma letal, en particular en un entorno macroeconómico mundializado y con un impacto de la degradación de la nota de Estados Unidos difícil a evaluar", dice Gilles Moëc, economista de Deutsche Bank.

El voluntarismo de los dirigentes europeos, los del G7 y del G20, que se afirmó a lo largo del fin de semana, sin duda contribuyó también a esta relajación.

Las plazas asiáticas habían cerrado antes que las europeas con pérdidas. Tokio se dejó 2,18%, afectada además por la valoración del yen frente al dólar, Hong Kong 2,17%, Sidney 2,9% y Seúl 3,8%.

Los problemas de la deuda tanto en Europa como en Estados Unidos se topan con señales serias de desaceleración económica en las principales economías mundiales, en un momento en que brotan nuevas preocupaciones sobre una nueva recesión tras la de los años 2008 y 2009.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en junio, "aparecieron señales fuertes de inversión de los ciclos de crecimiento en Estados Unidos, Japón y Rusia".

Petróleo. Con este clima mundial, los precios del petróleo también se hundieron, perdiendo más de cinco dólares en Nueva York y Londres.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate terminó en 81,31 dólares, una caída de 5,57 dólares o 6,4% en relación al viernes, su piso desde fines de noviembre.

En el IntercontinentalExchange de Londres, el barril de Brent del mar del Norte perdió 5,63 dólares a 103,74 dólares.

"Los mercados bursátiles son diezmados y al crudo le pasa lo mismo", observó Matt Smith, de Summit Energy.

En estas circunstancias, el más favorecido era el oro, como valor refugio por excelencia, que alcanzó 1.720,80 dólares la onza, al final de la jornada en Nueva York, un nuevo hito histórico.

Atenas. Grecia prohibió ayer las ventas en corto en la bolsa de valores durante dos meses, después que ésta se desplomara a su nivel más bajo en 14 años, en medio del vendaval que azota a los mercado.

El índice general de la bolsa de Atenas cayó 6% y descendió abajo de la marca de los 1.000 puntos al cerrar en 998,24 unidades, su nivel más bajo desde enero de 1997.

Menos de una hora después de que concluyera la jornada bursátil, la Comisión de Mercados de Capitales prohibió las ventas en corto durante dos meses a partir de hoy.

Las ventas cortas, un mecanismo en el que se apuesta a la caída de precio de un papel, son efectuadas de manera ordinaria por operadores que venden acciones prestadas con la expectativa de comprarlas después a menor precio y obtener una ganancia con la diferencia.

Grecia se convirtió el año pasado en el primer país de la UE que recurrió a un rescate financiero internacional cuando se le encareció el crédito ante los temores de los inversionistas de que no tendría capacidad para reembolsar su deuda. Este año se repitió el procedimiento.

Las cifras

1.720 Valor refugio por excelencia, la onza de oro llegó a valer esta cifra al final de la jornada en Nueva York; es un nuevo hito histórico.

6% Es lo que cayó la Bolsa de Atenas ayer, el nivel más bajo desde enero de 1997. En Grecia comenzó la crisis de toda Europa.

Analistas advierten un peor "desastre"

Nueva York | Si la economía de Estados Unidos vuelve a caer en una recesión, como advierten ahora muchos economistas de la gran potencia, la sangría podría ser muchísimo más dolorosa que la de la vez anterior.

Es posible que sea difícil de creer, dada la conmoción de la Gran Recesión. Sin embargo, la economía está mucho más débil de lo que estuvo al comienzo de la recesión anterior en diciembre de 2007, y la mayoría de las medidas principales de salud económica -incluidos empleos, ingresos, rendimiento y producción industrial- es peor hoy que en ese entonces. Y el crecimiento ha sido tan débil que casi no se ha recuperado terreno, aun cuando, técnicamente, se inició la recuperación en junio de 2009.

"Sería desastroso que entráramos en una recesión en esta etapa, dado que todavía no nos hemos recuperado de la anterior", notó Conrad DeQuadros, economista senior en RDQ Economics.

Cuando golpeó la crisis, la burbuja crediticia permitió que los estadounidenses tuvieran mucha grasa de donde cortar, pero una nueva forzaría a las familias a hacerlo del hueso. Para empeorar las cosas, los formuladores de políticas utilizaron la mayoría de las herramientas económicas a su disposición para combatir a la recesión anterior, y tienen pocas opciones disponibles.

Aumentaron la ansiedad y la incertidumbre en los últimos días, después de la decisión de Standard & Poor`s de degradar la calificación crediticia de Estados Unidos y, mientras, Europa sigue con su intento desesperado de detener su crisis.

En los cuatro años desde que comenzó la recesión, la población civil en edad de trabajar aumentó en cerca de tres por ciento. Si la economía fuera sana, la cantidad de empleos habría crecido al menos en la misma proporción. En cambio, el número de empleos se ha reducido. Hoy la economía tiene cinco por ciento menos empleos -o 6,8 millones- de los que tenía antes del comienzo de la recesión anterior. La tasa de desempleo era de 5% entonces, comparada con el 9,1% de hoy. The New York Times

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