LONDRES | AP, AFP Y ANSA
Por tercer día consecutivo, Londres vivió graves disturbios y enfrentamientos entre jóvenes y la Policía, cuando algunas tiendas fueron saqueadas y coches y edificios prendidos fuego. Unas 215 personas fueron detenidas por las autoridades.
Los enfrentamientos entre policías y grupos de jóvenes que se desarrollan desde el fin de semana en la capital británica, continuaron ayer y se extendieron a Birmingham y otras zonas del país.
La secretaria del Interior británica, Theresa May, dijo que el número de detenidos en Londres llegó a 215. Precisó que 27 ya han sido sometidos a cargos por su relación con los disturbios. Las autoridades dijeron que 35 policías fueron heridos.
May calificó los disturbios de "pura delincuencia" y prometió que los autores de estos actos serán llevados ante la justicia "para enfrentarse a las consecuencia de sus acciones".
CAUSAS. Los disturbios de ayer fueron desatados por un tiroteo policial, pero algunos culparon al desempleo, las bruscas tácticas policiales y saqueos oportunistas, en los peores incidentes de violencia que ha vivido la capital británica en años.
La Policía y políticos insistieron en que los desórdenes fueron obra de una minoría y no un indicio de tensiones sociales o problemas de seguridad antes de los Juegos Olímpcos de 2012.
En el área más afectada, Tot-tenham, muchos residentes coincidieron en que los saqueos fueron obra de jóvenes delincuentes, ayudados por comunicaciones instantáneas en sus celulares y por Twitter.
El principal distrito comercial de Tottenham seguía acordonado y se veía humo salir de edificios, dos días después de que estallase la violencia en medio de la furia por la muerte a tiros de un hombre negro a manos de la Policía. Mark Duggan, de 29 años y padre de cuatro, fue baleado el pasado jueves en circunstancias disputadas en Tottenham.
"No tiene nada que ver con el hombre baleado, ¿o sí?``, dijo Marcia Simmons, que ha vivido en este barrio diverso toda su vida. "Un montón de jóvenes oyeron que había una protesta y se sumaron. Otros la usaron para abastecerse con cosas por las que no pagaron``, dijo.
La Policía emitió una disculpa sobre su manejo de aspectos de la muerte de Duggan, admitiendo que fallaron al no informar a sus padres, en lugar de tratar el asunto con otros miembros de su familia.
Sin embargo, el disturbio había "cambiado de un asunto local a un carácter delictivo organizado``, dijo el subcomisionado de Policía Steve Kavanagh y prometió una "investigación de gran envergadura`` para atrapar a los perpetradores.
Réplicas. Incidentes aislados de violencia continuaban ayer en otras regiones de la capital británica. Como una escaramuza entre la Policía y grupos de jóvenes en el área de Hackney, en el este de Londres.
Varios jóvenes atacaron tiendas y rompieron vidrieras. Policías antimotines fueron atacados con piedras y otros objetos. Varios periodistas fueron golpeados y les robaron una cámara.
En Birmingham, la segunda ciudad más grande de Inglaterra, la Policía confirmó que agentes estaban enfrentando desórdenes generalizados en un área grande del centro.
Inicio. Las protestas por la muerte de Duggan fueron pacíficas inicialmente, pero la situación se tornó difícil cuando entre 300 y 500 personas se congregaron el sábado en la noche alrededor de la estación de Policía de Tottenham.
Algunos manifestantes llenaron botellas con gasolina y las arrojaron contra filas de policías, otros confrontaron a los agentes con armas improvisadas, como bates de béisbol y barras, e intentaron irrumpir en la estación.
Grupos de jóvenes enmascarados y encapuchados saquearon negocios, atacaron a agentes e incendiaron vehículos en una ola de violencia.
Unos 35 policías resultaron lesionados ese día, entre ellos tres a los que atropelló un automóvil cuando intentaban hacer arrestos en el este de Londres.
Regreso. El primer ministro británico David Cameron regresó de sus vacaciones con el fin de gestionar los episodios de violencia que sufre la capital londinense, informó su oficina.
Participará en una reunión del Comité británico de Contingencias de Emergencia y hablará de la situación en la capital británica con el ministro del Interior y con el jefe de la Policía, informó un comunicado emitido por Downing Street.
Cameron se encontraba de vacaciones con su familia en una lujosa villa en la Toscana, en Italia. Su oficina informó la pasada semana que no tenía pensado regresar a pesar de la crisis que vive la zona euro, pero Cameron sí decidió acortar su descanso ahora por la escalada de violencia en Londres.