Poco profundo

JUAN ORIBE STEMMER

El Canciller informó que aunque la negociación, durante la visita presidencial a Buenos Aires, fue "ardua", "hubo avances sustanciales" en el tema del dragado del sistema de canales de Martín García y que había "satisfacción" porque se avanzaba en el proceso para llevar su profundidad a 10,4 metros (34 pies).

Cada cual definirá "satisfacción" a su manera. Pero el acuerdo, según lo informado, no resuelve adecuadamente varios asuntos de interés para el Uruguay. Uno de ellos es el de las diferencias de profundidad entre Martín García (que es la comunicación histórica, natural y lógica entre el Río de la Plata y los ríos Paraná y Uruguay) y las vías de navegación troncales del Río de la Plata.

Corriendo el riesgo de enfrentar medidas diferentes, se puede hacer la siguiente comparación. Los canales de Martín García han sido dragados para habilitar la navegación a 9,75 metros (32 pies) al 0 de marea de buques de 245 metros de eslora y 32,60 de manga. Según los informes de la Autoridad de vías navegables argentina, el 4 de agosto, los puntos de menor profundidad del Canal Ing. Emilio Mitre y del Canal Punta Indio tenían 10,5 metros. Existe, entonces, una significativa diferencia de profundidad entre la capacidad máxima de Martín García y la profundidad real de los canales en el Río de la Plata con el océano.

Esa diferencia vale mucho dinero. El poder recorrer un canal con casi un metro más de calado significa la posibilidad de cargar un muy redituable volumen adicional de mercaderías. Ya sean contenedores o, más relevante para los puertos uruguayos del río Uruguay y Nueva Palmira, graneles. También asegura una clara ventaja al Mitre (que pertenece en exclusiva a la Argentina) por encima de Martín García (un proyecto argentino-uruguayo). Finalmente, y no menos importante, esa diferencia de profundidades representa un desperdicio de recursos escasos.

El acuerdo que se ha logrado (siempre asumiendo que se está hablando de la misma medida de profundidad), igualará, una vez completados los trabajos, la cota de los canales del Río de la Plata. Pero, ¿qué sucederá si, mañana, Argentina, defendiendo sus legítimos y muy comprensibles intereses, resuelve avanzar con sus proyectos para acercar su hinterland al océano y draga sus canales a 11 metros (36 pies) o más? ¿Retornaremos, en ese caso, al mismo problema y emprenderemos nuevamente los fraternales diálogos? Es difícil no sentir que el gobierno, en esta materia, ha cedido la iniciativa al país vecino.

Y eso no es saludable.

Si el Uruguay realmente considera que el dragado de Martín García es de importancia vital para sus intereses (y lo es), entonces lo que corresponde es encarar resueltamente las obras de profundización en forma unilateral. Esa posibilidad está prevista a texto expreso en el artículo 17 del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo. El cual también estipula el procedimiento y los plazos precisos que deben seguirse para resolver cualquier diferencia que pudiera surgir entre los dos países sobre el proyecto.

¿Quién dijo "nada podemos esperar sino es de nosotros mismos"?

"El dragado del canal Martín García es una cuestión vital para nuestro país".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar