PAULA BARQUET
Mario Córdoba, el "poeta de la medicina", fue destituido ayer de la presidencia de ASSE. Un reclamo presupuestal exagerado de su parte fue la excusa para concretar lo anunciado hace meses. Mujica le pidió la renuncia en la noche del jueves.
Tras un confuso ir y venir del presidente Mujica, que más de una vez amagó con prescindir del médico sanducero pero luego dio marcha atrás y llegó a describirlo como "un Quijote" y un "poeta de la medicina", Córdoba dejó la presidencia de ASSE. En la secretaría de comunicación del organismo confirmaron que el pedido de renuncia llegó el jueves de noche y en la mañana de ayer el exjerarca entregó su carta, en la que aduce "motivos personales".
La presidencia del directorio de ASSE la ocupará Beatriz Silva, directora del Hospital Pereira Rossell. Silva es médica especializada en administración de salud, trabajó muchos años en el Ministerio de Salud Pública y estuvo en la gerencia del Casmu. No es orgánica de ningún partido político.
Según fuentes de ASSE, la profesional no es del agrado de Alfredo Silva, representante de los trabajadores en el directorio. Como directora del Pereira ha sido fuertemente criticada por el sindicalista. El País intentó comunicarse con ella pero no respondió la consulta.
La salida de Córdoba estaba prevista hace meses. Durante el año y medio que estuvo al frente de ASSE fue criticado por la oposición y el Frente Amplio, en particular por el Frente Líber Seregni. Siempre que se lo puso en el banquillo de los acusados se habló de gestión ineficiente.
El desencadenante de la decisión de Mujica habría sido un pedido exagerado de refuerzo presupuestal de ASSE, en el marco de la Rendición de Cuentas. El martes, ante la Comisión de Hacienda integrada con Presupuesto de Diputados, Córdoba y su equipo argumentaron la necesidad de contar con $ 2.300 millones adicionales en 2012. En cambio, el Poder Ejecutivo envió un mensaje de gasto cero para el organismo y la contradicción quedó patente.
Dada la emigración de 300.000 usuarios al mutualismo a partir de la reforma de la salud, y en vistas de un aumento presupuestal de 127% desde 2005, el Ejecutivo entiende que no debería haber refuerzo de rubros para ASSE. "La nueva realidad se deberá traducir en mejoras de su gestión y de la calidad de los servicios (...) y una mejor utilización de los recursos disponibles y de las capacidades ociosas existentes", se afirma en el mensaje.
Durante la sesión en comisión, Córdoba planteó: "Dentro de lo que el presupuesto nos asigna, no estamos en condiciones de desarrollar todas nuestras capacidades". Y agregó: "Lo que queremos decir concretamente es que no vamos a poder cumplir todas las etapas, todas las profundizaciones y, además, todas las metas que nos piden".
Jorge Venegas, ministro de Salud, confirmó a El País que el presidente lo llamó el jueves para preguntarle por la Rendición de Cuentas de ASSE (ver entrevista). Horas después resolvió el pedido de renuncia.
REACCIONES. En el Movimiento de Participación Popular, al que pertenece Córdoba, confesaron a El País que se enteraron a través de la prensa y que la destitución causó "sorpresa".
En la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) rechazaron la destitución y anunciaron que pedirán una entrevista con Mujica por el asunto. Es que la gestión de Córdoba fue en consonancia con los intereses de la Federación. De hecho, el pedido de 2.500 cargos más en ASSE, plasmado en el proyecto de Rendición de Cuentas, fue impulsado desde la FFSP.
En tanto, el Sindicato Médico celebró el cambio. "No teníamos objeción con la persona de Córdoba, pero sí con la mala gestión que llevó adelante", dijo a El País el secretario general, Martín Odriozzola. A fines de abril, cuando se anunció la extensión de la emergencia sanitaria, el SMU solicitó la renuncia del exjerarca.
"Con la aparición de un nuevo director se abre un compás de espera. En principio, Beatriz Silva nos genera mucha confianza", afirmó Odriozzola, aunque destacó que "una sola persona no alcanza para solucionar todos los problemas de ASSE".
Varios representantes de la oposición expresaron su conformidad con la salida de Córdoba ayer. El diputado nacionalista Pablo Abdala opinó que "Córdoba nunca entendió muy bien dónde y para qué estaba". Por su parte, el diputado blanco Javier García señaló que "el enorme desorden y la crisis en ASSE es fruto de la politización y abandono de la gestión que se dejó en manos de la cúpula sindical corporativa".
"Si hay desorden en ASSE hay que ordenar"
-¿Le sorprendió la renuncia de Córdoba?
-No me sorprendió. Si me preguntas qué opino de la renuncia, no sé. Todos los que ostentamos cargos públicos somos servidores y nos merecemos el mayor respeto. Usar los medios de comunicación para hacer una polémica de esta índole no es el vehículo.
-¿No le llamó la atención que Mujica no le avisara de la salida de Córdoba?
-Mujica me llamó por el tema presupuestal.
-¿Eso cuándo fue?
-Ayer (el jueves). Yo le dije que conocía cifras grandes pero no la profundidad del proyecto (de Rendición de Cuentas).
-¿Y después se interiorizó con el proyecto?
-Sí.
-¿ASSE necesita los 2.500 cargos que pide?
-Muchas veces las instituciones solicitamos presupuestos que tienen dificultades porque no se entiende cómo está redactado, hacia dónde va, etc. Te doy vuelta la pregunta: si yo conozco los objetivos, la misión, el presupuesto, en cualquier proyecto estaría propositivamente a favor. Pero cuando uno no conoce el proyecto no puede decir sí o no. Es eso.
-Pero usted dijo que se había interiorizado. ¿ASSE necesita los cargos que pide?
-No sé cuál es el volumen de cargos que piden.
-En el proyecto piden 2.500.
-No puedo hablar de números. Si conociera el proyecto podría decir si estoy de acuerdo o en desacuerdo.
-Parece que para el presidente el pedido fue determinante.
-No sé, me parece que él está bastante preocupado por el tema. Por lo tanto, si el presidente lo ha pedido por ese lado, será su resolución, de que no condice con la política general del gobierno.
-¿Qué opinión le merece la gestión de ASSE?
-ASSE tiene una gran responsabilidad, una gran misión, una de las misiones más importantes en el eje público. Que ASSE juega un papel muy importante, no hay dudas. Atiende a un sector bastante vulnerable de la sociedad, con determinado perfil socio-epidemiológico. Tiene un presupuesto importante: 650 millones de dólares anuales, tiene y debe tener una estructura.
-¿Pero cómo ha funcionado?
-En algunos sectores fue muy positivo. Por primera vez en la historia se pone dinero en el primer nivel de atención. Pero la concepción no debe ser discordante: yo no quiero un primer nivel de atención divorciado de los otros dos. El programa del MSP es conformar una red de atención pública combinada con la privada. Y ahí está la complementariedad territorial.
-Le insisto con la gestión.
-Bueno, pero la gestión lleva a tener esa concepción, de que no se trabaja divorciado de los otros prestadores de salud.
-Sí, pero más allá de eso: con los recursos, los usuarios y los funcionarios que tiene ASSE, ¿cómo se ha gestionado?
-A mí me parece que un gran avance fue el compromiso de gestión de los directores (de hospitales). Hay que exigir resultados. Con los recursos humanos que tenemos, debemos potenciar la productividad. Y nuevamente repito, no se pueden divorciar los niveles.
-¿Por qué insiste tanto en eso? ¿Ve que se va hacia allí?
-No hay que descuidar a un buen cirujano, un buen intensivista, un buen neonatólogo. ¿Por qué? Porque aún tenemos que trabajar con ellos. Y los vamos a necesitar por mucho tiempo, y ojalá los tengamos. Si no desarrollamos la red primaria, vamos a tener las puertas de emergencia llenas. ¿Tenemos que cerrar las puertas? No. Tenemos que robustecer el primer nivel. Si no se resuelve ahí, va al segundo.
-Más allá de la filosofía, que ya la conozco…
-¡Pero eso es gestión! Es la mirada que se debe tener.
-Insisto con que se ve un desorden en determinadas áreas.
-Si hay desorden, hay que ordenar.
-Da la sensación de que las decisiones llegan cuando el conflicto está en puerta. Pasó con las emergencias, con los anestésico-quirúrgicos, pasa ahora en el Pereira Rossell.
-Correcto. Hay que planificar estratégicamente. Tenemos escasos recursos humanos e inequidades entre Montevideo e interior. Hay que ajustar eso en un sistema que se conjugue entre sí. Ahí está el concepto de gestión. Como ministro miro el todo, no lo parcial.
Habilitan contratos directos al Pereira
Ante la denuncia de los pediatras intensivistas del Hospital Pereira Rossell respecto a la falta de especialistas para cubrir las guardias en la Unidad de Cuidados Intensivos de Niños (UCIN), el ministro de Salud Jorge Venegas afirmó a El País que el problema se resolverá en lo inmediato.
La semana pasada se abrió un llamado para cargos de alta dedicación, que culminará el viernes 12. En el ínterin, Venegas ordenó a ASSE que habilite la contratación directa de los intensivistas necesarios de forma inminente. "A la población no le interesa el campo administrativo, le interesa la solución, y hay que darle la solución".
De todas formas, Venegas aclaró que aguarda un comunicado formal de los especialistas: "Estoy esperando que la Sociedad Uruguaya de Neonatología y Pediatría Intensiva (Sunpi) y el Sindicato Médico (SMU) hagan el planteo y vengan a reunirse conmigo", afirmó.
Según pudo saber El País, hace tiempo que el ministro tiene agendada una reunión con el SMU para este martes. El motivo era saludarse después de la asunción de Venegas como ministro, pero dada la coyuntura estará sobre la mesa la problemática en el Pereira Rossell y el cambio de presidente en ASSE.
Independientemente de las "soluciones concretas", Venegas destacó que "también hay que planificar estratégicamente". En ese sentido el ministro considera que se deberían tomar medidas en el ámbito de la formación. Actualmente, de 10 cupos que habilita la Facultad de Medicina para la formación de pediatras intensivistas, se anotan cuatro y terminan dos. Se trata de una subespecialidad para la que se requiere el posgrado de pediatría. Estos profesionales ingresan al mercado laboral con 30 años o más, y el promedio de edad es de 50 años.
"Este ministerio tiene la mejor voluntad de ir resolviendo esos problemas", aclaró Venegas. "Hay que tratar el problema estructural y discutir y trabajar cómo va a ser la formación del recurso especializado". A propósito se refirió a que ciertos países no requieren a los intensivistas pediátricos la formación de pediatras.
La Sunpi y el SMU denunciaron el jueves "falta de previsión" de ASSE en la cobertura de camas, ya que todos los inviernos, ante el aumento de las infecciones respiratorias, los profesionales no dan abasto. Advirtieron que las guardias estarán cubiertas hasta el 27 de agosto con sus horas extras, pero que después, no saben qué pasará.