"Se veía venir", dijo el senador blanco Carlos Moreira sobre la destitución del director de ASSE, Mario Córdoba.
En diálogo con EL PAÍS digital, el legislador nacionalista entendió que el exjerarca de la salud había acumulado errores en su gestión y que debía haber dejado el cargo tiempo atrás.
"Su presidencia (en ASSE) no se caracterizó precisamente por la eficiencia (…) no tenía la capacidad de aglutinar voluntades y de llevar a cabo una administración seria y eficiente de un organismo público importantísimo", expresó Moreira y agregó: "Me parece que ese cargo le quedaba grande".
Para el legislador blanco, integrante de la Comisión de Salud del Senado, la remoción se tenía que haber realizado antes, y señaló que no es el primer caso en el que el gobierno reacciona tarde ante un problema.
"A este gobierno le pasa eso, le falta velocidad, porque tiene problemas de gestión en varias áreas muy importantes y termina dilatando las decisiones", dijo Moreira.
El senador nacionalista entendió que sea quien sea el próximo presidente de ASSE, la "pauta directriz" la tendrá que marcar el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas.
Dijo, también, que quien asuma el puesto vacante tiene que ser un "profesional en materia de administración" y debe conocer el área de la salud. Además, pidió que sea alguien con independencia de criterio para no ceder el control a las corporaciones.
En tanto, el diputado blanco, Javier García, dijo en su cuenta de Twitter que "el enorme desorden y la crisis en ASSE es fruto de la politización y abandono de la gestión que se dejó en manos de la cúpula sindical corporativa".
Señaló que "con la destitución del presidente de ASSE se ve el fracaso de un sistema que cedió a las corporaciones el mando de la salud y la educación".
Por otra parte, desde filas coloradas, el senador Alfredo Solari, vicepresidente de la Comisión de Salud de la Cámara alta, coincidió en señalar que la renuncia llega tarde y que Córdoba no cumplía con los requisitos para el cargo.
"Ni que hablar que tenía que dejar el cargo, hace rato, nunca lo tenía que haber aceptado", dijo el legislador sobre la renuncia del jerarca de ASSE.
Solari entendió que Córdoba "no era un hombre que estuviera capacitado para gerenciar una empresa de semejante magnitud y de tanta sensibilidad en los servicios que presta".
"Por más buena voluntad y por más buenas intenciones que pudiera tener como persona, evidentemente demostró que no tenía las condiciones para ejercer ese cargo", dijo el legislador colorado a EL PAÍS digital.
Sobre el futuro presidente del directorio de ASSE, Solari dijo que tiene que entender de la prestación de servicios de salud. Además, dijo que debe tener demostradas condiciones gerenciales, personalidad, firmeza y una gran habilidad gerencial.
"Esperemos que sea el primer paso en una dirección correcta, pero se llevan 18 meses perdidos, yendo para atrás", finalizó el senador.