Madrid | Luego que miles de indignados gritaran a viva voz su reclamo en la Puerta del Sol de Madrid, que la crisis griega amenazase con contagiarse a España, que el 21% de los ciudadanos no tengan empleo -esta cifra se convierte en 42% entre los menores de 25 años- y que la oposición exigiera su renuncia, José Luis Rodríguez Zapatero decidió el pasado viernes que no culminaría su segundo mandato al frente del gobierno español, y adelantó las elecciones presidenciales de marzo del año que viene al 20 de noviembre de este 2011.
Rodríguez Zapatero dijo que esperaba que el nuevo gobierno genere "certidumbre", algo que él ya no puede brindar. "He hablado con todas las personas que tenía que hablar y es mi responsabilidad", añadió el mandatario en su discurso.
Mariano Rajoy, líder del opositor Partido Popular (PP), que cayó ante el actual mandatario en las urnas, ya sintiéndose ganador dijo que no reduciría los planes sociales en el país.
Rajoy, con los sondeos apenas a su favor, deberá competir por la presidencia del gobierno contra Alfredo Pérez Rubalcaba, exvicepresidente y ministro de Interior del actuar gobierno socialista.
Pérez Rubalcaba dijo que comienza una "nueva etapa política". Y adelantó que en su campaña participará el actual mandatario.
Respecto al recorte de la desventaja del Partido Socialista (PSOE) sobre el Partido Popular, de unos tres puntos desde que se proclamó su candidatura, según las últimas encuestas, dijo que "da la impresión que los vientos están cambiando".
Su programa electoral, con objetivos "ambiciosos y realistas", según desgranó, incluye la creación de empleo, alcanzar una economía sana y competitiva, reforzar la igualdad de oportunidades y realizar reformas democráticas en consonancia con las reformas sociales y económicas. (En base a ANSA)