EDUARDO BARRENECHE
El INAU investiga dos golpizas ocurridas en el Hogar Puertas a internos. En uno de los casos, la madre de un menor lesionado en sus genitales presentó una denuncia penal contra un funcionario por malos tratos y abuso desmedido de la fuerza.
"A uno de los internos le golpearon en los testículos el jueves pasado. La madre del joven hizo ayer (el miércoles 27) la denuncia penal y nosotros elevamos todo a Jurídica del INAU para que inicie un sumario", dijo a El País el gerente del Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji), Rolando Arbesún.
El adolescente lesionado es considerado tranquilo dentro del INAU. Tiene 17 años y es primario. Jurídica del INAU investigará si el menor estaba esposado cuando recibió la golpiza por parte de un funcionario del Hogar Puertas.
Arbesún dijo que tuvo un incremento de trabajo el sábado 23 y domingo 24 "cuidando al chiquilín. Tuvimos que ingresarlo a un hospital de urgencia. Fueron graves las lesiones".
Luego de la golpiza, el menor fue trasladado del Puertas a otro centro del Semeji. "Ahora está en un lugar superprotegido", explicó Arbesún.
Consultado sobre las razones que llevaron al funcionario a golpear al menor, el gerente del Semeji dijo que el agresor lastimó al interno sin motivo alguno. "Supuestamente el menor quería ir al baño y estaba golpeando las puertas. Eso es algo común en el INAU. Yo entrevisté al gurí y es tranquilo", reiteró.
El miércoles 27, Arbesún y otra funcionaria del Semeji recibieron a la madre del interno lesionado y le aconsejaron que hiciera la denuncia penal de la golpiza ocurrida en el Hogar Puertas.
La semana pasada ocurrió otro episodio similar contra un menor dentro del mismo hogar. "También estamos investigando ese hecho. Claramente fue entre gurises pero todavía no terminamos las investigaciones", señaló.
Preguntado sobre si en el Hogar Puertas son comunes las golpizas de menores internados por parte de funcionarios, Arbesún respondió que "estamos detrás de eso. Parecería que sí".
El secretario General del sindicato del INAU, Carlos Salaberry, dijo a El País que a menudo hay denuncias de malos tratos por parte de familiares de internos. "A veces estas se comprueban y hay destituciones y en otros casos las mismas no se prueban", dijo.
Aclaró que una parte del equipo de dirección del Puertas fue trasladado al Centro de Medidas Cautelares y agregó que, por lo tanto, no conocía a todos los integrantes actuales del cuerpo directriz del hogar. "Antes de los cambios los castigos no eran una práctica sistemática en ese hogar", advirtió.
Explicó que, en ocasiones, los menores intentan fugarse o amenazan a un funcionario con un corte, lo cual amerita el uso de la fuerza. Sin embargo, Salaberry dijo que, en este contexto de hacinamiento, "hay una mayor tensión. En ese contexto hay que usar la fuerza más regularmente como forma de control o para evitar líos entre internos. El hacinamiento multiplica la violencia del sistema, pero el maltrato no se justifica".
ANTECEDENTES. El 1° de agosto del año pasado, un joven fue encontrado ahorcado en una celda de aislamiento del Hogar Puertas. El caso es investigado por el Juzgado Penal de 18° Turno.
Otro hecho violento sucedió en abril de 2010 cuando la madre de un menor de 14 años, María De Lima, denunció que su hijo había recibido una golpiza por parte de cinco funcionarios del Hogar Puertas.
En tanto, un director del Hogar Puertas fue removido en marzo de 2010 por la anterior gerencia del Semeji luego que un funcionario apoyado por el sindicato del INAU lo denunciara por romper dos costillas a un adolescente.
Arbesún cerró La Casona de la Berro
El gerente del Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción, Rolando Arbesún, decidió remover de su cargo a la directora del Hogar La Casona porque "trabajaba mal". Además decidió cerrar este establecimiento de triste fama en la Colonia Berro.
La Casona era un centro abierto. En la administración anterior, este establecimiento fue usado como fusible para evitar el hacinamiento. Menores peligrosos ingresaban al Hogar Puertas -centro que recibe a los adolescentes infractores- y luego los derivaban hacia La Casona.
En el 2009, ocurrieron 1.000 fugas de ese hogar y otras 1.000 en el 2010, según fuentes del organismo. Ahora el Semeji pretende replicar un modelo educativo similar al del Hogar Ituzaingó, ejemplo en la Berro.