Un diputado kirchnerista, Ruperto Godoy, propone crear una comisión parlamentaria argentino-uruguaya para "fortalecer y profundizar los vínculos" entre ambos países. Se reuniría periódicamente en Montevideo o Buenos Aires para tratar temas de interés común. La integrarían cinco senadores y cinco diputados de los dos países, veinte parlamentarios en total. Asombra porque abundan instancias de encuentro entre legisladores rioplatenses. Baste mencionar el Parlatino y esa rara criatura que es el Parlasur. La intención de Godoy puede ser buena, pero para ocuparse de los temas bilaterales están las respectivas cancillerías. La vocación diplomática -por no decir viajera- de algunos parlamentarios no debería llegar a estos extremos.