Los pobladores artiguenses resultaron sacudidos tras el fatal desenlace de un nuevo enfrentamiento entre barras de jóvenes. Un joven de 19 años se transformó en la tercera víctima mortal de estas riñas.
Entre 40 y 50 jóvenes, integrantes de estas bandas, han comparecido ante la Justicia, dando lugar a procesamientos de adultos y al comienzo de procesos infraccionales en el caso de menores. Tres homicidios, un joven gravemente herido en el Carnaval 2011 -que salvó su vida gracias a que el forense lo atendió con premura- y varios procesados por delitos contra la propiedad, son parte del saldo de éste fenómeno, que inquieta al fiscal Carlos Motta. El magistrado, desde su perspectiva de ayudante docente de la cátedra de Sociología, viene analizando el tema con la intención de "elaborar una aproximación académica, desde la perspectiva sociológica, y no tanto desde el punto de vista jurídico", sentenció.
La dinámica de los hechos llevó a que juez y fiscal decidieran omitir toda referencia a bandas cuando elaboran sus dictámenes, en el entendido que mencionarlas, "equivale a promocionarlas".
TRÁGICO. Oficialmente, se considera que Alfredo Orosmán Suárez Silva (19) es la segunda víctima mortal de estos enfrentamientos: el anterior caso se dio en el año 2008, cuando de un balazo segaron la vida de un joven. En tanto, a nivel de los pobladores, se estima que en realidad son tres los ultimados, al considerar como saldo de esos enfrentamientos el homicidio de un joven mecánico, un episodio que nunca pudo ser esclarecido.
"El problema de las barras, hay que encararlo como un tema social, donde la Policía es uno de los tantos actores que deben intervenir", sentenció un veterano policía. El uniformado destacó que "hay excelente interacción con la Justicia, prueba de ello, es que en los últimos años, los magistrados han dispuesto varios procesamientos".
OPINIONES. En la búsqueda de elementos que permitan entender este fenómeno, El País dialogó con el psicólogo José Silva; el psiquiatra Ricardo Castelli y el fiscal Carlos Motta Marzarolli. En sus análisis, los profesionales, coinciden al afirmar que se trata de un problema cultural, que adquiere mayor notoriedad a partir del año 2005, y que, con el transcurrir del tiempo, tiende a agravarse al punto tal que resulta muy difícil garantizar el normal desplazamiento de jóvenes que van a estudiar a distintos centros de enseñanza.
Ricardo Castelli (67), quien ejerce como psiquiatra desde hace 30 años, manifestó que se trata de "un problema que se ha ido agudizando". Los protagonistas son jóvenes que no estudian y por lo tanto "no tienen perspectivas en lo laboral". A ello, se suma "consumo de alcohol y otras drogas, desde hace dos años, se agravó con la aparición de la pasta base".
Carlos Motta Marzarolli (45) quien hace diez años que se desempeña en la fiscalía, señaló que las bandas, "fenómeno bastante enraizado en Artigas, tienen entre ocho y diez años".
Citados: Entre 40 y 50 jóvenes ya han ido a declarar a la Justicia por enfrentamientos.