PAULA BARQUET
Ante la denuncia de las emergencias móviles respecto a la demora de ASSE en ingresar pacientes a los hospitales, el Ministerio de Salud Pública relevará cuántas camas de CTI hay disponibles en el país. Con los datos "se tomarán acciones".
La sensación de varios médicos consultados es que la cantidad de camas para internación en CTI es insuficiente. Eso explicaría parte de la falla asistencial en la que incurre ASSE al no internar pacientes graves que trasladan las ambulancias a la puerta de los hospitales. Esa falla se cobró al menos tres vidas en lo que va del año.
Los directores técnicos de algunas emergencias denunciaron ayer a El País que el nuevo sistema de coordinación que instaló ASSE a fines de 2010 no funciona. Hablaron de "caos asistencial" y "burocracia", y aseguraron que en los principales hospitales de Montevideo a menudo se rechaza a los pacientes que llegan en estado crítico. También expresaron su malestar respecto a una norma de ASSE que establece que la responsabilidad sobre el enfermo, antes de que ingrese al hospital, es de las emergencias.
Con el objetivo de trazar un diagnóstico de esta situación, el presidente de la Junta Nacional de Salud, Luis Gallo, anunció a El País que el ministerio relevará la cantidad de camas de CTI disponibles en ASSE y en el sector mutual, tanto en Montevideo como en el interior, donde también hubo demoras con resultados fatales.
"Tenemos cifras anteriores, pero ahora con el frío y la sobresaturación que hay en la puerta de los hospitales, dispusimos que se sepa exactamente con cuántas camas contamos", explicó Gallo, que transmitió preocupación al respecto.
El jerarca se refirió a un episodio ocurrido en Melo e informado ayer por El País. Allí, una mujer grave debió esperar 36 horas para ingresar a un CTI. Según Luis Blanco, el forense que atendió a la paciente, la coordinadora del CTI habría dicho que "no había ninguna cama disponible en ningún lugar del país, ni en el sector privado ni en el sector público, y que además había una lista de 30 personas antes que esta paciente para ser asistidos".
"No hay epidemias, no puede ser que no haya una cama de CTI libre en todo el país. Eso parece increíble", dijo Gallo.
Pero aclaró: "Antes de emitir opinión, quiero los datos del relevamiento. Hay una falla asistencial, por eso la Junta toma nota de eso y mantendrá un diálogo con ASSE para poder tomar acciones al respecto".
En tanto, el presidente del Sindicato Médico, Martín Rebella, dijo a El País que "la espera no es aceptable". Aunque destacó que es un problema que se arrastra hace años, consideró que "las medidas tomadas por ASSE no lo han resuelto".
Rebella informó que desde el sindicato ya han mantenido reuniones por este asunto con los médicos prehospitalarios de ASSE, tanto los de la emergencia (105) como los que realizan traslados especializados.
"Conocemos el tema y trataremos de ayudar. Sabemos que el mayor perjuicio recae en el paciente, pero también los médicos sufren estrés" cuando se dan las largas esperas. Recordó la gravedad del asunto, ya que "está demostrado que en los casos graves, una mayor premura mejora el pronóstico".
Con todo, Rebella advirtió que el sindicato "no se suma a la fácil de decir de quién es la culpa". Dijo que se trata de una "realidad multifactorial, y un problema complejo".
El País intentó reiteradas veces comunicarse con el gerente general de ASSE, Enrique Buccino, pero el jerarca no contestó las llamadas.
FALLAS. Más allá de la eventual insuficiencia de camas de CTI, fuentes médicas acusaron la "mala gestión" no solo en ASSE, sino en todo el sistema.
Por un lado, los períodos de internación son "demasiado prolongados", y las camas ocupadas son camas que después faltan cuando llegan los pacientes en estado grave.
A su vez, "todos los enfermos críticos, aunque tengan mutualista, terminan en el Maciel, en el Pasteur o en el Clínicas" cuando tienen un accidente de tránsito. Según las fuentes, el nivel de los médicos en los hospitales públicos, en general, es superior al de las mutualistas, pero "el sistema es perverso y eso no alcanza".
También se destacó la falta de controles que tiene ASSE en comparación con las mutualistas. Al respecto, Gallo aseguró que "ASSE está bien en cuanto al cumplimiento de las metas", pero reconoció que no existe ninguna meta asistencial vinculada al proceso de internación o la asistencia en CTI.
Los consultados ensayaron algunas soluciones. "Esto se mejora con mayor complementación", dijo un médico del sector público. Afirmó que no todos los departamentos tienen CTI, y en esos casos la mutualista local debería recibir al paciente, pero "el sector privado dice que no tiene camas cuando se trata de pacientes graves con patologías caras".
Otra fuente mencionó la necesidad de "georreferenciar" a los pacientes de ASSE y asignarles un hospital de referencia según dónde vivan. Explicó que se evitaría que una persona se atienda en tres hospitales y solucionaría el "caos" asistencial.
Normas y fallas en el sistema
En 2009, un paciente que trasladó Emergencia Uno falleció en la puerta del Maciel.
Como consecuencia, en noviembre de 2010 ASSE estableció que la responsabilidad mientras el paciente no ingresa al hospital es de la emergencia que lo lleva.
En la misma norma se creó una coordinadora a la que las emergencias deben llamar para que se les asigne un lugar según "disponibilidad de cupo, patología y zona".
El nuevo sistema cosecha críticas entre las emergencias; se quejan de "caos" y "burocracia" y afirman que la espera es igual o mayor, pero que sucede en la calle o en el domicilio de los pacientes.
En abril, otro paciente fallece en la puerta del Maciel al no ser recibido. ASSE obliga a las emergencias a atender a todos los pacientes graves, pero luego fallecen dos más.
Mujica destacó que aumentó el gasto en salud en un 14%
"La defensa de la vida nos obliga a que inevitablemente cada vez tengamos que gastar más plata", dijo ayer el presidente José Mujica, quien destacó que los gastos en salud crecieron un 14% con respecto al 2004.
"En su audición radial el mandatario recordó que en 2004 se gastaron unos US$ 12.000 millones (que son unos tres puntos del PBI) y en 2010 esa cifra ascendió a casi US$ 40.000 millones; "cerca de los cinco puntos del PBI".
Mujica señaló que la plata que se gasta "en defensa de la vida" se le "quita a otras cosas", pero resaltó que es una "prioridad" que el gobierno anterior "llevó adelante contra viento y marea".
"Claro está que aceptamos que se nos puede decir que no por gastar más, necesariamente solucionemos los problemas. Hay que luchar por gastar bien", reconoció.
El presidente dedicó una media hora de su audición a elogiar el sistema de salud impulsado por los gobiernos del Frente Amplio.
"Uruguay con todos sus defectos debe de sentirse orgulloso, el sistema de salud que está implementando Uruguay está significando una respuesta de defensa por la vida de carácter formidable", subrayó.
Dijo que el sistema sanitario que lleva adelante Uruguay no lo tiene "casi ningún país de Latinoamérica" ni "países ricos como Estados Unidos, donde a pesar de la riqueza caés enfermo y tenés que pagar y pagar".
El presidente también deslizó críticas a quienes han cuestionado los cambios en la salud, aunque no precisó a quiénes se refería.
"Es bueno que tengamos un espíritu crítico y hasta inquisidor, pero he sentido críticas hechas por gente que tiene bien resueltos los problemas de atención en salud", dijo. "Acá hay que pensar en la globalidad de todos los ciudadanos, y vamos camino a dar una respuesta integral en un sistema de prevención y ayuda a esta lucha interminable para sostener la vida".