FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
En Florida el corte de pasos por la creciente implica que en muchos lugares se dupliquen las distancias, queden algunos puntos aislados por varios días y "los inviernos sean más bravos", explica a El País, el sargento Daniel Báez desde la seccional 10ª de Polanco del Yi.
Allí, el río homónimo y su desborde por "hasta una semana o más" ocasiona que otros pasos sobre la ruta Nº 42 entre la ciudad de Sarandí Grande y el norte de Florida y Sur de Durazno, se conviertan en viajes como de Montevideo a Florida.
"Sin cortes hay 40 kilómetros a Sarandí Grande y la vital ruta 5. Cuando llueve la única solución es dar una vuelta enorme que te lleva a hacer más de 80 kilómetros".
En esa jurisdicción de Florida hay 115 estancias, y la cercanía con Durazno implica un movimiento constante de camiones y camionetas, así como la asistencia a las escuelas 16, 95 y 48. "Para un maestro, ir o venir a una escuela se complica al doble; a veces algunas escuelas pueden quedar aisladas pero se sabe que cuando hay lluvia a los dos días se corta".
La situación se repite hasta en 16 pasos distribuidos en todo el departamento y principalmente en los límites departamentales, que, en su mayoría son ríos o arroyos. "A veces puede demorar una semana, pero el paso sobre el arroyo Tala de Castro, puede llegar a los 10 días, ya que es una zona muy baja y demora más".
En el año 2010, una temporada de lluvias dañó 1000 kilómetros de caminos en Florida, lo cual puede llegar a costar más de US$ 1 millón a la Intendencia para repararlo.