BILOXI | CHRIS TALBOTT-AP.
Glen Campbell se inclinó sobre su guitarra eléctrica azul, tocó unas cuerdas y frunció. "Maldición``, dijo.
Toqueteó unos segundos más entre bastidores en el IP Casino y finalmente logró un perfecto acorde en re. "Allí está``, dijo, antes de darse vuelta y marchar hacia el escenario. Empezó a cantar Gentle on my Mind, y -sin necesidad de aclararse la voz- le salió perfecto.
"Esa primera es especial, ¿no?", Campbell le preguntó a la audiencia.
Fue un concierto clásico de Glen Campbell el viernes por la noche en Biloxi en Mississipi. El mal de Alzheimer tal vez le ha cambiado mucho la vida al miembro de Salón de la Fama de la Música Country. Sin embargo, sigue intacta su capacidad de crear sonidos que repercutan en nuestras memorias con su G&L Comanche azul en By the Time I Get to Phoenix o con su guitarra de 12 cuerdas Hamer en Southern Nights.
En el mejor momento de la noche, la audiencia se puso de pie cuando el cantante de 75 años clavó las melodías delicadas en el medio de su clásica canción Wichita Lineman.
El primer concierto de Campbell desde que anunció que padece de Alzheimer, la enfermedad degenerativa del celebro que le está robando lentamente su memoria y destreza, fue en su mayoría un triunfo. A su familia y equipo les preocupaba que pudiera estar un poco oxidado después de un largo descanso desde su último concierto. Aparte de algunas letras equivocadas, que supo corregir rápidamente con la ayuda de un teleprompter (pantalla en la cual se proyecta la letra sin que el espectador pueda percibirlo), Campbell y su banda mantuvieron su energía a lo largo de veintidós canciones, debidamente intercaladas con chistes.
"Les digo que estoy feliz de estar aquí``, dijo Campbell. "A mi edad, estoy contento de estar en cualquier parte. Pareciera que he estado haciendo esto desde que Hitler era cabo``.
Encabezando una banda que incluye cuatro de sus hijos y amigos cercanos, Campbell tocó varias canciones favoritas como Rhinestone Cowboy y Galveston, y finalizó la noche con dos canciones de su nuevo álbum, Ghost on the Canvas, que saldrá el 30 de agosto por Surfdog Records.
El nuevo álbum, que incluye contribuciones de Paul Westerberg, Jakob Dylan, Keith Urban, Billy Corgan, Brian Setzer, Rick Nielsen y Dick Dale, es el último disco de estudio de Campbell. También el músico tiene previsto una gira de despedida. El concierto celebrado el viernes fue algo excepcional, una excusa para tener a su familia al su alrededor y divertirse un poco.